Algo que Ver: La vida de Adèle

diumenge, 9 de febrer de 2014


Título: La vida de Adèle [La vie d'Adèle - Chapitre 1&2: Blue is the Warmest Color]
Año: 2013
País: Francia
Idioma: Francés
Género: Romance, Drama, Adolescencia, Crítica social, Erótico, Homosexualidad
Duración: 180 min
Director: Abdellatif Kechiche
Escrita por: Abdellatif Kechiche, Ghalya Lacroix (Novela gráfica: Julie Maroh)
Producción: Abdellatif Kechiche
Reparto: Adèle Exarchopoulos, Léa Seydoux 
Música: Varios  
Fotografía: Sofian El Fani

Sinopsis: "A sus 15 años, Adèle no tiene dudas de que una chica debe salir con chicos. El problema es que tiene dudas sobre su propia sexualidad. Así que cuando una noche conoce y se enamora sin esperarlo de Emma, una joven con el pelo azul, sus sentimientos y su identidad se volverán confusos, y su atracción por una mujer, que comienza a descubrirle el deseo y el camino a la madurez, someterá a Adèle a una serie de juicios por parte de familiares y amigos... Adaptación de la novela gráfica "Blue is the Warmest Color", de Julie Maroh. "

Algo que decir:
Supe de ésta película por los carteles en el metro de Barcelona, lo cual es ya de por si "curioso", cuando no se le hizo ningún tipo de difusión en los medios. Me llamó la atención por Léa Seydoux, que me parece muy, muy mona y, de hecho, en mi ignorancia pensé "oh, la del pelo azul debe de ser Adèle, ¿no?" ...pues no, no era (yay!): el personaje de Adèle es interpretado por la actriz homónima Adèle Exarchopoulos, que de entrada no me parece tan mona, su apellido es una pesadilla de escribir y además terminé bien harta de ella por motivos que relataré a continuación. 

Vi ésta película en Series.ly, que es la grandísima colega para todo el tema series y películas, y cuando terminé con ella decidí dejar mi crítica allí, que es algo que antes no hacía pero desde que los puntos se gastan pues sí, para qué engañar a nadie, pero últimamente sí, porque crear polémica siempre me divierte. Y como, lo dicho: crear polémica mola, y sin buscarlo realmente lo conseguí, pues voy a reciclar mi crítica de allí porque fue algo muy del momento y muy sincera:

Creo que se le da demasiado peso a las escenas de sexo y, bueno... es una película muy, MUY francesa. Quiero decir con eso que durante gran parte de la película no pasa realmente nada, que llenan con muchos "silencios" que, ok, son muy artísticos y puede que visualmente bellos pero, c*ño, llega un punto que uno dice: basta ya. Por último, así como dato: Adèle es BASTANTE cochina comiendo, ok? supongo que se habrá querido sacar el máximo partido de los labios carnosos de la actriz pero yo me llegué a hartar de verla masticar con la boca abierta como una gorrina y dejarse chorrear los mocos
Eso es lo que yo dije, y lo mantengo: la actriz que encarna a Adèle tiene unos labios muy carnosillos y, ¿supongo?, sensuales, y se ha explotado ese factor hasta la saciedad: Adèle come con la boca abierta, respira con la boca abierta, duerme con la boca abierta, sorbe los mocos con la boca abierta, folla con la boca abierta y... todo, TODO lo hace con la boca abierta. Bien, ok: hay gente que, pobrecilla, no puede cerrar la boca, por lo que sea, yo tengo una amiga que tiene las palas un poco grandes y de normal tiene los labios un poco separados, pero dices: bueno, es normal no? pero es que esta chica no, esta chica lleva la boca abierta todo el día porque si, porque así mola más, y a mí me ponía de los nervios! Luego está el tema de la comida: en ésta película, por lo que sea, se le da mucha importancia al tema de la comida; quieren que entendamos que Adèle es una chica sanota y que come de todo... menos marisco, claro (jaja), porque así pueden buscar el chiste facilón con las ostras y, eso, las otras ostras (jaja again).
Lo que sea, yo rescataba mi crítica de Series.ly por algo. Tras un par de personas secundando mi opinión (gracias, majos), apareció un individuo adverso escupiéndome mierda porque, claro, "debería aprender algo de arte", coño:

Bueno hay otra opción, aprende algo de arte, y aprende a disfrutar de esta lentitud. La primera mitad es casi grotesca desde luego, pero es intencionado como he dicho por ahí ya. Parece que no se ducha, que está grasienta, que es maleducada, una cría inmadura, pero es para potenciar el verdadero sentido de la peli: la estética de lo feo. Tienen un pequeño guion las protagonistas cuando se están conociendo que resuelve muy bien la película. Te garantizo que todo tiene explicación. Todo está ahí por algo. A la gente se le hace excesivo 10 min de sexo explícito del tirón, y sin embargo no 10 min de bronca explícita al final. Alguno diría que no es comparable de una forma tan directa, pero es que posiblemente van por ahí los tiros, todo es una cuestión cultural. Contrarrestar ambas mitades con pasión-odio de esta forma me parece lo segundo mejor de toda la película
Que me perdone el mundo por mi ofensa, pero ¿enserio? Ésta fue mi respuesta, que hoy estamos de culebrón:

Me parece bastante pretencioso por tu parte que le digas a otra persona "aprende algo de arte" cuando sabes aproximadamente NADA de ella ...quien sabe, quizá tu eres un grandísimo erudito, así como dato. Como dato también, no me estoy metiendo con la lentitud de la película como tal: he visto películas mucho más lentas que ésta y que sencillamente estaban mejor resueltas, expresaban más y donde todos esos "silencios" servían para algo. Como ya señalé en mi comentario, para mi está claro que busca generar cierta "poesía visual", como un 99% del cine francés que, guste o no, conserva este tipo de ritmo y se entretiene en los detalles. No es un cliché, es la verdad. No sé si se centra en exaltar como tú dices la belleza de lo feo, o simplemente una supuesta naturalidad que, la verdad, tampoco es muy natural: que Adèle vaya despeinada, que coma como una cochinilla, que se sorba los mocos como si no hubiera mañana... en realidad la gente no es así, por lo menos no todo de golpe (y por suerte). Acerca de las escenas de sexo: sí, me parecen demasiado extensas, independientemente de si se contrarrestan con las escenas de discusiones o lo que sea: echo en falta más trama, que se profundice más en la relación entre ellas y quizá no tanto en qué se meten, cómo y por dónde. Y antes de que nadie comente algo al respecto, diría lo mimo si fueran dos hombres en pantalla o una pareja mixta: no es remilgo, es aburrimiento. Sencillamente es una película que podría haber dado mucho más de sí y para mi gusto no lo ha hecho, pero eh: me alegro si tú la has gozado fuertísimo. Felicidades :)

Añado ahora, así aparte de todo, y tras haber realizado un poco más de investigación sobre la trama original de la novela gráfica ya que leí críticas bastante duras acerca de la película en relación con ella... la adaptación cinematográfica es más o menos fiel hasta, pongamos, la mitad de la película: Adèle (que en la original no se llama Adèle, sino Clémentine, y NO entiendo a qué es debido el cambio de nombre) y Emma se conocen, se enamoran, y con el tiempo se van a vivir juntas. 

Atención espóilers a partir de aquí

A Clémentine su padre la echaba de casa cuando descubrían que era lesbiana, y se trasladaba a casa de Emma donde vivían con su familia durante algún tiempo antes de conseguir un piso para ellas. En cambio, éste tema se pasa de largo en la película: sí te dejan entrever que la familia de Emma es mucho más abierta y acepta el modelo de vida que su hija ha escogido, mientras que la de Adèle es mucho más retrógrada, pero nada más allá; de repente la historia da un gran salto y ya no son adolescentes: ambas están trabajando y viven juntas, y tú te preguntas como espectador, ¿qué ha pasado aquí? Eso es ya de por si un detalle feo porque, hombre, en 180 minutos de película que llenan con imágenes de Adèle durmiendo, comiendo (cómo no), duchándose, bañándose en la playa... podrían haber invertido algo de ese tiempo en contar un poco más de la historia en sí, ¿no?

Bueno, bueno... después de eso, tanto en la historia original como en la adaptación cinematográfica Adèle/Clémentine se siente desplazada de la vida três-chic de Emma y sus colegas artistillos y mega-cultos y termina engañándola, lo cual las llevará a romper con la relación (en la película, en medio de grandes llantos, aspavientos y mocos, muchos mocos, chorreando en la boca abierta).
Y es en éste punto en que se produce ya, el grandísimo cambio de guion: en la trama original, Clémentine se va a vivir con su colega gay Valentin (que en la película después de que ellas se conozcan no vuelve a aparecer nunca más) y se da a las drogas. Algún tiempo después él las engatusa para que se encuentren las dos solas en una playa y, como todavía están enamoradas, se reconcilian y vuelven a juntarse, pero la adicción a las pastillas de Clémentine la ha dejado muy tocada de salud y terminará matándola. De hecho, toda la historia está contada por Clémentine a través de su diario, el cual Emma lee tras morir ella.
En la película, en cambio, no sabemos ni nos importa a dónde se va a vivir Adèle, simplemente se separan y ella llora mucho y muy fuerte pero luego nos lo rellenan todo con escenas que nos chupan un pie: Adèle despeinada en un festival escolar, Adèle con un bañador que enseña bastante chicha en la playa con sus nenes del colegio, Adèle que por fin se ha peinado! dando clases... hasta que un día vuelven a quedar en un bar, se tocan un rato y Emma le cuenta que se ha arrejuntado con una colega artista suya, que son muy felices y que aunque no le calienta la cama tan bien como lo hacía ella ha rehecho su vida y hasta ahí todo. La película termina con Adèle visitando una exposición de Emma en una importante galería y dándose cuenta de que no la va a recuperar jamás y de que está sola como (como decimos aquí los catalanes) una mussola.
Y ya está: igualito todo, eh.

Y en éste punto añado: no es necesario que la adaptación cinematográfica de una novela sea 100% fiel a la original, no cal, pero hombre, sí se espera que más o menos la cosa siga un mismo patrón... por lo menos, que el final sea el mismo. Es mi opinión, ojo: no tiene por qué pensar todo el mundo igual!
Nada: yo la recomiendo, porque aunque parezca que no, sí me gustó, pero también digo que es una de esas películas que con una hora ya tenían bastante, y que probablemente merezca más la pena leerse la novela gráfica que, además, hace muy bonito en la estantería. De hecho, yo la quiero bien fuerte.

Para hacer boca:


5 comentaris:

Miyu ha dit...

Pienso lo mismo, es más, creo que "la gracia" de ésta peli son las interpretaciones de ellas dos, porque la peli en sí es que "tampoco es tanto".
Yo no he leído la novela gráfica (pero me gustaría) y había leído que la gente fan de ella decían que la peli apestaba. Ahora al leer lo que has puesto sobre la novela, fíjate que me parece un final mejor, porque al menos "se quedan juntas". La autora dijo que habían cogido su idea y habían hecho porno. Porque sí, es lo que a mí me parece que es: Porno, porque no me parecio "sexo bien llevado, que importe a la trama", que podrían hacer lo mismo sin recrearse tanto, que tú sabes que no soy una mojigata, pero a ver... XDDD.

Fan de que no se llame Adèle, mira que pensé: Qué casualidad! Se llama Adèle como la actriz (???). Y sí, también opino que prou de los mocos de Adèle. La gente dice que "es muy natural". Una cosa es ser natural, la otra es ir sin peinar y ser una cochina. Puedes ser muy natural pero usar kleenex y llevar el pelo bien peinado, eh? XDDDDDDDDD.

Misha_usa ha dit...

Si, esque pueden esforzzarse en vendernos la moto todo lo que quieran, pero eso ni es naturalidad ni es nada, eso es ser una cochina Y PROU!
Yo la novela gráfica la quiero, la buscaré cuando vuelva a la civilización porque tengo muchas ganas de leerla, porque sí, y me gusta más el final de la novela ._________. porque aquí, tanto drama para nada, terminó la película y, es más, como ponen capítulo 1 y 2 yo pensé: espera, que hay más?! Porque, claro, aquello no parecía un final ni parecía ná

Paula Alonso ha dit...

Sinceramente, para que se hagan películas lésbicas como ésta prefiero que no se haga ninguna… porque mucho decir que visibilizan y normalizan pero parece que nadie ve que en realidad estamos en lo de siempre: las relaciones entre mujeres se convierten en objetos de morbo masculino y en escenitas degradantes de tetas y coños antes que en cualquier otra cosa, y eso es más un retroceso que un avance.
Soy lesbiana y estoy muy harta de escuchar tantas alabanzas absurdas a esta película que no es más que el desahogo pornográfico de las obsesiones de un director déspota. Fui a verla ilusionadísima porque el cómic me había encantado y tenía las esperanzas de encontrarme con algo igual de bueno o quizá mejor, pero no puedo expresar mi sorpresa al encontrarme tamaña basura… Quince minutos de porno lésbico completamente gratuito e injustificado que ensucian el resto del metraje y actúan a modo de llamada de atención desesperada (así como llamada a la recaudación, a la audiencia y a la crítica masculina) para disculpar tres horas insustanciales, desaprovechadas y vacías, con lo que podía haber dado de sí una temática inicial tan fantástica. El director sólo se preocupó de rodar tijeras y cunnilingus, no hay rastro de la profundidad de la novela gráfica, de su estética cautivante, de su buen gusto, de su sensibilidad, de su despliegue en cuanto a temas y motivos… sólo sexo explícito, poses ridículas y morbo facilón para arrastrar a la gente a verla y convertirla en vouyers.
Sin esas largas escenas de sexo la película habría ganado en dignidad y fuerza, precisamente es contraproducente a su causa este excesivo regodeo. En lugar de estas escenas (o de gran parte de ellas) se podría haber aprovechado metraje e incluir, por ejemplo, una escena de ataque homófobo de los que están tan tristemente vigentes en Francia u otros países europeos, eso sí contribuiría a una mayor sensibilización del público y no una escena como la de las tijeras con la que la película cae en el ridículo, se descalifica a sí misma y le da la razón a quienes afirman que es pornografía mostrada sólo con el propósito de excitar. ¿Cuál es la intención si no de regodearse de tal manera? ¿Si no vemos ocho orgasmos no entendemos la pasión entre ambas protagonistas? ¿O la “necesidad” de meter estos quince minutos de sexo salvaje era porque si no nadie aguantaría tres horas soporíferas viendo a una actriz con cara de empanada?
Me pregunto cómo es posible que nadie (o muy pocos) vean lo que es en realidad esta película: una fantasía pornográfica de un director heterosexual, basándose en un juicio apriorístico de cómo follan dos lesbianas que no es más que su propio deseo puesto en imágenes (y además tiránicamente, en plan “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo mientras babeo). De haber sido dos hombres los protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría sido tan brillante para los críticos. Si la pareja hubiera sido heterosexual y si el sexo, aunque realista, hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes…
Por eso, lo que me escama de todo esto (aparte de que me es imposible simpatizar con un señor que ha hecho que sus actrices se sientan poco menos que abusadas…) es que el director ha reducido una historia compleja sobre el amor, la amistad, la intimidad… en una larguísima escena de sexo hecha desde el punto de vista de un observador masculino y heterosexual (qué sorpresa) que reduce a las lesbianas y a las mujeres en general en objetos hipersexualizados cuyas prácticas sexuales son y deben ser aquellas que despiertan los deseos de este público en particular. Como siempre, se reduce a las mujeres (lesbianas o no) a lo mismo. Objetos. Objetos con los que vender, comerciar, excitar… objetos masturbatorios y poco más.
Esta película no hace ningún favor a la causa homosexual, más bien todo lo contrario.

Paula Alonso ha dit...

Si me extiendo tanto y me expreso con tanta vehemencia es porque quiero que mi punto de vista (que es el de muchas lesbianas también) ayude a entender por qué tanta indignación justificada con esta película, por eso insisto en dar explicaciones de lo que considero que es un enfado lógico (el que también siente la propia autora del cómic) y no una pura histeria “porque sí”.
Recomiendo encarecidamente la lectura del cómic original para que cualquiera compruebe la diferencia por sí mismo en todo cuanto afirmo: claro que hay sexo, de hecho nadie niega la necesidad de que lo haya, pero está tratado de una manera completamente diferente: con buen gusto, sensibilidad y respeto. Son escenas estéticas y realistas, no tan facilonas, exageradas y burdas como en la película, donde la mirada masculina y casi onanista se delata por sí sola. La autora, Julie Maroh, también expresó su indignación al respecto. Conste, insisto, que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como “arte”. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual.
Tened por seguro que si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” o una historia de amor con dos hombres como protagonistas, ni de coña se habría recreado tanto. Es por este cúmulo de circunstancias por el que las lesbianas nos sentimos tan ofendidas: se nos reduce siempre a lo mismo, al mismo papel de objetos destinados a dar placer o morbo a la audiencia… Es curioso que las mayores alabanzas procedan, justamente, de hombres heterosexuales; las mujeres, heteros o lesbianas, la ponen bastante peor y son mucho más críticas. Será quizá porque la cosificación sexual de la mujer es algo tan enquistado en nuestra sociedad, en todos los ámbitos, lo tenemos tan admitido, que ni se permite darle la vuelta cuando alguien lo cuestiona (y entonces, de hacerlo, se nos tacha de histéricas, mojigatas o estrechas de mente, como si confundiéramos “abiertos de mente” con “necesidad de mostrar sexo explícito”) y, como siempre, se visibiliza a las lesbianas sólo para la consecución del placer masculino; se las muestra como objetos sexuales en la pantalla con la hipócrita excusa de que es necesario ver esas escenas pornográficas para entender la vida de la protagonista. Y así, la vida de Adèle se queda reducida a “La vida sexual de Adèle”. Una película fácil, vulgar, pornográfica, con todo lo que podía haber dado de sí (no se dedica apenas atención a la lucha interior de la protagonista, a los conflictos con sus padres y amigas ni la solución a los mismos, no se incide en la necesidad de una mayor visibilización y normalización, etc.)… Creo sinceramente que Kechiche no quiso desarrollar con la misma extensión y profundidad ningún otro tema más que el sexual, disfrazando tal cantidad exagerada de escenas pornográficas bajo tres horas de “cine” y “arte”. El director parece que sólo se dirige a un público específico para que alabe su obra. Podía haber hecho una verdadera maravilla, pero se dejó cegar por el recurso más fácil y explícito. Es verdaderamente una lástima.

Talía666 ha dit...

Una habitación con vistas. La cámara gira hacia el interior y se ve a un tío en la cama.

Es Abdellatif Kechiche tocándose la polla y hablando por teléfono con su mejor amigo y consejero espiritual.

- Tío, no paro de pensar en tías en bolas, en plan rollo bollo.

- Pues nada, móntatelo a lo Medem: haz una peli que vaya de bollos, y que estén bien buenas. Y de paso que te pajilleas tú se pajillea media humanidad, que el rollo bollo tiene mucho público.

- Ya, pero si hago lo que estoy pensando va a parecer que hago porno. Y yo tengo un nivel, tío.

- No hay problema. Haz que hablen de vez en cuando y que digan cosas poéticas. Tú eres Kechiche, no haces porno, haces poesía.

- Ya, pero sólo con eso no va a colar. Pienso tenerlas un montón de rato en bolas, necesito algo más.

- Bueno, puedes alargar la película indefinidamente con muchos primeros planos, así por mucho tiempo que las tengas en pelotas siempre podrás decir que también les sacas la cara de vez en cuando. Un primer plano de los mocos mientras la protagonista llora puede ser la hostia.

- Y eso para qué?

- Para nada; eres Kechiche, un poeta, un artista de la imagen, un creador. No tienes que dar explicaciones. La gente se preguntará el porqué de cada plano y harán sesudos análisis y se olvidarán de lo de las tías en bolas.

- Jo, tío, eres un crack. Me has salvado la vida. Mira que estaba como el pico una plancha con el tema éste.

- Pos nada, haz la peli. Oye, y de paso me haces un favor. Conozco a una nena que está buenísima, la jodida se llama Exarchopoulos, toma ya, Adèle de nombre. He intentado tirármela de todas las maneras posibles, pero nada, no consiente la hijaputa. Como tiene ínfulas de actriz, si la contratas por lo menos la podré ver en pelotas y pegarme un meneíllo. Qué me dices, chaval?

- Hostia, tío, eres el puto amo. Y ahora que lo pienso, me gusta el nombre de tu nena. Voy a titular la peli en su honor "La vida de "Adèle".

- Ah, pues de puta madre. Un gran detallazo por tu parte. Oye, no estarás intentando tirártela, no? No te lo perdonaría en la vida. Pero bueno, si te la tiras luego me la pasas... y pelillos a la mar. Qué dices, hace el apaño?

Y así fue como el bueno de Abdellatif, con el fin único y exclusivo de echarse unas pajillas, nos la metió doblada y ganó la Palma de Oro en Cannes, además de un montón de aclamaciones de críticos que han sabido muy bien justificarle.

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