Algo que Leer: Cuando me encontré a mi Madre en un sex shop

dimecres, 4 de gener de 2012


Título: Cuando me encontré a mi Madre en un sex shop [Als ich menie Mutter im Sexshop traf]
Autor: Robert Neuendorf
Idioma original: Alemán
País: Tailandia
Editorial: Plataforma Testimonio
Primera Edición: Junio de 2009
Traducción: Francisco García Lorenzana
Número de páginas: 83
Género: Confesiones, Humor, Sociedad
ISBN: 9788415115090

Sinopsis:
"Confesar lo inconfesable, descargar la conciencia de culpas y remordimientos, liberar el espíritu de un peso es una de las actividades más antiguas de la humanidad. La luna, las estrellas, los árboles, las mascotas, los amigos y los sacerdotes han sido y son testigos de estas liberaciones del alma que nos permiten seguir adelante. Ahora, en la era de la comunicación instantánea, en la que todos estamos conectados con ordenadores, tabletas multimedia y teléfonos inteligentes, la red también nos proporciona espacios donde confesar nuestras culpas. Uno de esos espacios es la página web www.beichthaus.com, que actúa como confesionario electrónico de todos esos cadáveres que guardamos en los armarios y debajo de la alfombra.

El libro que tienes entre las manos es una selección de las mejores confesiones que han aparecido en esa web desde su fundación en 2004. Por estas páginas desfilan situaciones embarazosas, infidelidades, bromas pesadas, sorpresas mayúsculas, fantasías eróticas, amores ilícitos y odios mal reprimidos. Una muestra de las pasiones humanas teñidas de un humor irreverente y una cierta dosis de gamberrismo simpático. Atrévete a explorarlas."

Algo que decir:
Robert Neuendorf es un periodista alemán afincado en Tailandia, que en 2004 creyó descubrir la fórmula de la Coca-Cola creando la web http://www.beichthaus.com/: un confesionario electrónico al estilo de Asco de Vida o Tenía que Decirlo, sólo que a la alemana.
Cuando me encontré a mi Madre en un sex shop (título que nada tiene que ver con el contenido del libro, pues no hay ninguna anécdota que trate de eso) reúne una selección de algunas de las anécdotas más divertidas que han circulado por beichthaus desde su inauguración.

Mi humilde opinión: me sorprende pensar que en 8 años de confesiones supuestamente retorcidas no hayan sido capaces de hacer una selección más buena, lo que me llevó a plantearme ante algunas de las publicaciones escogidas "¿si éstas son las mejores, cómo serán las peores?".
Le pasa un poco como a cualquiera de esos tomos recopilatorios de confesiones que tanto abundan en los últimos tiempos: Confesiones de Enfermeras, Confesiones de Taxistas, Confesiones de Polleras, Confesiones de... Pandas, que para unas cuantas que valen la pena reúnen el triple que son pura paja. Se trata de una lectura fácil y entretenida, para un ratito, para echarse unas risillas (o no, porque ya digo: tampoco es muy divertido), de esas que no duele leer pero que tampoco aportan nada en absoluto.

Para hacer boca (fragmentos extraídos de varias páginas al azar):
"…
- Hace poco alguien encendió a mi lado un cigarrillo en la iglesia y del susto se me cayó la cerveza.
- Me he alargado el pene :) Por eso me ha dejado mi novia ):  
- Cuando estoy totalmente estresado en el trabajo, me reclino y cierro los ojos durante unos momentos. Entonces tengo miedo de que cuando los vuelva a abrir tenga un cuchillo en la mano y todos a mi alrededor estén muertos, y yo no me pueda acordar de nada.
- Me gusta ducharme desnudo. Sin nada encima...
..."

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