Crónica: XXI Salón del Manga de Barcelona

dimarts, 3 de novembre de 2015


El XXI Salón del Manga de Barcelona, organizado por FICOMIC, cerraba el pasado  domingo 1 de noviembre sus puertas habiendo recibido 137.000 visitantes, cifra que marca un nuevo hito en su historia. Un año más, el certamen contaba con un espacio ampliado: de los 50.000 metros cuadrados de superficie ocupada en la edición del 2014, ha pasado a los 60.000 en esta edición.
 
La cifra final supone un incremento de un 5.4 % respecto al año pasado, cuando asistieron 130.000 personas al Salón (115.000, en 2013). En palabras de Pilar Gutiérrez, directora del Salón del Manga de Barcelona, “El Salón del Manga ha supuesto un año más el reencuentro de miles de seguidores de la cultura japonesa. La ampliación del espacio ferial ha permitido aumentar el número de asistentes al certamen. Con todo, la expectativa levantada ha sido enorme. Después de 21 años el público sigue siendo fiel al Salón del Manga de Barcelona y no hace más que aumentar, año tras año, la ilusión en él depositada”.


Como cada edición, los miles de otakus que se han acercado al Salón durante las cuatro jornadas del certamen han podido descubrir los últimos títulos manga y todo lo relacionado con ellos y sus protagonistas. Los dibujantes invitados como Inio Asano, autor de Buenas Noches, PunpunTetsuya Tashiro (Akame ga kill!), e Io Sakisaka, autora de Aoha Ride, han sido unas de las principales atracciones del certamen, protagonizando encuentros con los seguidores y ofreciendo Clases Magistrales de manga que centrado la atención decenas de asistentes. Otros de los grandes nombres de esta edición han sido la pareja formada por Aurora García Tejado y Diana Fernández Dévora, conocidas como Studio KôsenFlorent Maudoux y Sourya que han presentado el álbum Rojo; el del productor de Caballeros del Zodíaco: La leyenda del santuarioYôsuke Asama; así como los del director Tadayoshi Yamamura y del productor Norihiro Hayashida de la última película de Dragon Ball Z: La batalla de los Dioses; y el del propio Tsuneo Sanda, ilustrador japonés de Star Wars.

Otro acierto del certamen que ahora finaliza es el regreso de la zona de proyecciones al recinto ferial. En esta sala acondicionada en el Palacio 4 se ha podido ver en primicia algunas de las series y películas más esperadas por los seguidores del manga y del anime. Un Palacio que se complementaba con una zona de cosplay en la que los aficionados han podido participar en talleres y demostraciones en vivo. Gracias al interés que han mostrado los aficionados podemos anunciar que para la edición del próximo año está previsto un aumento de sus actividades para llegar aún a más público.
 
Por su parte, los cosplayers y el J-Pop han vuelto a contar con una presencia notable en la programación con los concursos (con un especial Cosplay de Mario Bros. incluido), exhibiciones y conciertos realizados sobre el Gran Escenario de la Plaza Univers. Loverin TamburinWa LeagueTancobuchin o Yami Tabby han sido algunos de los pesos pesados musicales de esta edición.

Tras más de dos décadas, el Salón del Manga de Barcelona continúa siendo una ventana a la cultura japonesa. Muestra de ello es el éxito conseguido por segundo año por el espacio llamado El Espíritu del Japón, que ha reflejado la verdadera esencia nipona con una amplia oferta de actividades y exposiciones como talleres de macrobiótica –con la presencia de la experta Mayumi Nishimura-, sesiones de shiatsu, reiki, kobido y meditación o la muestra de la relación de la arquitectura japonesa con Barcelona.

Otro pilar cultural de Japón incluido en el Salón del Manga es el gastronómico, de nuevo sinónimo de éxito. El sushi, uno de los platos del Japón más conocidos en nuestro país, ha tenido protagonismo de la mano del Ministerio de Agricultura, Bosque y Pesca de Japón (MAFF) y de la presidenta de la Tokyo Sushi Academy, Sachiko Goto, quien ha acercado el arte del sushi decorado a los asistentes a su taller. Y como este plato, igual de típico es el sake, promocionado a través de una exposición y de distintas catas que han contado con la presencia de la mismísima Miss SakeSachie Ogawa.

 
Todo esto es parte de lo que han podido vivir las 137.000 personas que han pasado por el XXI Salón del Manga de Barcelona de un año con destacadas efemérides: la del 30º cumpleaños de Super Mario Bros., el icono de Nintendo y el 70º aniversario de los bombardeos atómicos, recordados a través de la exposición Mangas Atómicos y del testimonio personal de la superviviente de Hiroshima, Sadae Kasaoka.

Lo mejor: Es complicado siempre al realizar la crónica resumir cuáles han sido los puntos fuertes y flojos de un evento, pero en lo referente a ésta edición tengo la gran satisfacción de poder decir que la mayoría de cosas han sido, a mi modo de ver, muy positivas en general.

Uno de los aspectos que destaqué negativamente el año pasado fue que a pesar del acierto de incluir un vestuario para que los cosplayers pudieran hacer y deshacer cómodamente éste fuera de uso mixto.
La misma situación ligeramente incómoda se repitió en el pasado Salón del Cómic, donde a pesar del agradecimiento de no tener que venir con todo puesto desde casa como alternativa a cambiarse en el diminuto cubículo de un baño, los cosplayers volvimos a vernos en la tesitura de desnudarnos frente a personas del sexo opuesto o tener que esperar fuera de la sala.
Sin embargo, ésta vez se habilitaron dos vestuarios debidamente separados, para que tanto chicos como chicas pudiéramos tener una más que necesaria privacidad. Éste me parece uno de los mayores aciertos de ésta edición, y lo agradezco especialmente.

En segundo lugar, y en cierto modo relacionado, me sorprendió de entrada comprobar que guardarropía no se encontraba en la zona habitual, pero  encontrarlo en la misma zona que los vestuarios me pareció más que adecuado. Por un lado fue buena idea apartar la inevitable cola del guarda del área principal del evento para evitar un estorbo mutuo, y por otro tenía mucho sentido situarlo cercano al vestuario de cosplayers puesto que somos probablemente sus mayores clientes potenciales puesto que mucha gente viene de lejos, con trajes y props voluminosos, que transportan en maletas u por otros medios y que no quieren acarrear durante el resto del día.

Gracias, de corazón, a la organización por quitar a los fotógrafos de en medio en los eventos que tienen lugar en el escenario exterior. Tras el concurso de cosplay del viernes y de desesperarme intentando ver algo, a pesar de estar prácticamente en primera fila, gracias a ésta buena gente que tienen el bonito hábito de pararse de pie en el soberano medio, éste iba a ser uno de los puntos destacados como lo peor del Salón. Sin embargo, el sábado para el WCS se les instó a trasladarse a un área más rezagada con tal de no molestar al público, y ésta decisión me parece algo muy destacable puesto que como público llevábamos varias ediciones sufriendo éste problema. Sólo decir a ese efecto que espero y deseo sinceramente que se mantenga la costumbre!

La firma de la discordia <3
Nunca he sido muy del tipo de aficionada que se vuelve loca por las firmas, pero estoy muy contenta éste año de haber conseguido tanto la de mi largamente admirada María Llovet, que además me pareció realmente simpática; como la del maestro Inio Asano, para mí el autor invitado más destacado de éste año, y de quien había perdido la esperanza de conseguir firma al no tener suerte con el sorteo de números... pero todo un cúmulo de circunstancias y muy buenas personas hicieron posible que finalmente lo consiguiera y no podría estar más agradecida.

Finalmente, un tema al que acostumbro a dar mucha importancia, y es posible que muchos me tachen de maniática por ello, es al estado de los baños en los eventos. Debo decir, que en general me sorprendió el buen estado en que éstos se encontraban: otros años los he encontrado a menudo sucios, pero ésta vez la gente ha sido más cívica o la frecuencia y rutina de limpieza más efectivas; cualquiera de los dos me sirve y me alegro de que haya sido así.

Lo peor: Como comentaba, ésta vez prácticamente todo me ha gustado del evento, no hay grandes cosas a destacar en negativo, pero algo que ya viene ocurriendo desde hace tiempo en todas las ediciones y que sigue indignándome es que se permitan según qué comportamientos desagradables durante los eventos que tienen lugar en el escenario y, más concretamente, durante los concursos de cosplay. Desconozco si se trata de un chiste privado entre los presentadores y ciertos asistentes a los eventos, pero creo que no voy errada al afirmar que la mayoría de integrantes del público no apreciamos en absoluto los gritos constantes, el vocabulario soez y, en definitiva, las mamarrachadas que nos vemos forzados a soportar. Por mi parte, si voy a ver un concurso lo que espero es poder prestar atención y escuchar tanto a los participantes como a los presentadores sin constantes interrupciones desagradables que, por si fuera poco, no tienen ninguna gracia.

Y aprovechando que no tengo más quejas destacables a nivel organizativo, haré hincapié en el tema de los baños, puesto que a pesar de la pulcritud que destaco tan positivamente durante la presente edición, algo que año tras año me sigue alucinando es que el baño del palacio 2 que queda en el descansillo de las escaleras entre la planta principal y el segundo piso apeste siempre de la forma en que lo hace. ¿Realmente no puede ponerse solución a eso?

En conclusión: Como decía más arriba, estoy especialmente satisfecha con cómo se ha desarrollado ésta edición. Las novedades me parecieron en general acertadas, la partición de espacios más que adecuada, las exposiciones interesantes, los autores y artistas invitados fantásticos; estoy en general de acuerdo con la resolución de los concursos... y a nivel personal, también, así como el año pasado me lamentaba de que no tuve ocasión de asistir más que un día al certamen éste año pude ir tres: el viernes y sábado los pasé enteros, y el domingo solamente dediqué la mañana a conseguir las firmas que quería y hacer algunas compras más.

Como digo éste año repetí cosplays, así en general
Ésta vez para mí todo apuntaba al desastre, porque en lo personal venía de una etapa muy mala y de mucho estrés que, de hecho, fue la causante de que ni tan solo pudiera usar un cosplay "de estreno" como me gusta hacer cada año. Así pues, me resigné a reciclar cosplay viejos y no me sentía con los mejores ánimos para disfrutar del certamen, pero me sorprendí haciéndolo como no recuerdo en años. Encontré tiempo para ver a todo el mundo que debía ver, para asistir a las actividades que me interesaban, para conseguir las firmas que deseaba -y reconozco que tuve mucha suerte en ese aspecto-, y de algún modo pude dedicarme al Salón con una tranquilidad que no había disfrutado desde hacía mucho.Por eso, creo que ha sido un Salón especialmente bueno para mí y, aunque siempre queden ganas de haber hecho o visto más, no tengo ninguna queja a ese efecto.

Estoy deseando que llegue el 
XXII Salón del Manga de Barcelona, que dícese se celebrará del sábado 29 de octubre al martes 1 de noviembres de 2016. Me resulta extraño pensar que después de varios años no tendremos Salón en jueves y viernes sino entre semana, pero también veo la enorme ventaja que ésto supondrá para mucha gente que viene de fuera, y también para los Barceloneses que solemos tener problemas para visitar el certamen en días laborables.

Entretanto,  FICOMIC trabaja en el 34 Salón Internacional del Cómic de Barcelona, que tendrá lugar del 5 al 8 de mayo de 2016 en Fira Barcelona Montjuïc. 

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