
El dragón es una bestia mitológica que, curiosamente, se ha repetido en
la cultura oriental y en la occidental, a pesar de haberse originado de forma
independiente. De hecho, sus naturalezas no han podido ser más antagónicas,
pero a lo largo del tiempo el dragón oriental se ha ido imbuyendo de
características occidentales y viceversa.
El dragón oriental tiene un origen seguramente chino, y una naturaleza
de animal más bien benevolente, representando la sabiduría, la benevolencia, la
fuerza, así como la buena suerte. Son seres que casi siempre han ayudado al
hombre. Por el contrario, el dragón occidental es principalmente un enemigo, el
propio Satanás es descrito en la Biblia como el gran dragón.
El dragón oriental es un animal de agua, su medio natural, pero también
es el portador de tormentas, vigilando los cielos y los ríos. En cambio, el
dragón occidental es un animal de fuego, elemento que utiliza para sus maldades.
En esta exposición pretendemos enseñar las grandes diferencias que
existen entre las nuestras culturas respecto a los dragones; de un ser que
concede deseos como en Dragon
Ball, a una leyenda donde la bestia secuestra princesas y tiene
que aparecer Sant Jordi para darle muerte. Pero también hay semejanzas e
intercambios, y cada vez se difuminan más las barreras que los separan.
