Algo que Ver: Amer

dijous, 14 de juliol del 2011


Título: Amer
Año: 2009
País: Francia, Bélgica
Idioma: Francés
Género: Thriller, Psicológico, Giallo, Surrealismo, Experimental, Sexo, Expresionismo, Infancia
Duración: 90 minutos
Director: Bruno Forzani, Hélène Cattet
Escrita por: Bruno Forzani, Hélène Cattet
Productor: François Cognard, Eve Commenge
Reparto: Bianca Maria D’Amato, Cassandra Forêt, Charlotte Eugène Guibeaud, Delphine Brual, Harry Cleven, Marie Bos
Música: Varios
Fotografía: Manuel Dacosse
Sinopsis: “Alguien observa a una niña a través de la cerradura de una puerta. El viento levanta tenuemente la falda de una mujer bajo la mirada de un grupo de hombres. La fantasía de un vestido que se desgarra. Compuesta por fragmentos –de ojos, luces, sombras, gestos— y sin diálogos, Amer se adentra en la vida de Ana, a camino siempre entre lo real y lo imaginario.

Algo que decir: Ganadora del Premio New Visions del Festival de Sitges 2009, y de la categoría Mejor Director en el Festival de Cine Fantástico de Málaga 2009.
Amer supone, partiendo de mi humilde experiencia una de esas películas tan profundamente EXTRAÑAS que puedes hablar más o menos lo mismo sobre ellas antes y después de haberlas visto se me hace siempre un poco feo citar Electroma al hacer crítica de otra película, pero la verdad es que, aunque no son ni de lejos parecidas, sí me han generado una sensación un poco similar: viendo Electroma me sorprendí ante su ominosa falta de contenido; viendo Amer me ha pasado ¾ de lo mismo, cosa curiosa teniendo en cuenta que Amer SÍ tiene, supuestamente, una trama que sirva de hilo conductor al film, una protagonista claramente diferenciada en medio de un extenso elenco de personajes (con más o menos participación dentro de la producción), una cierta temática es decir: Amer por lo menos se puede situar dentro de algún género cinematográfico (aunque reconozco que se trata de una situación no poco dispersa) con relativo acierto.

La película se divide en tres partes, perfectamente diferenciadas, que llamaremos Infancia, Adolescencia y Madurez a través de las cuales se adivinan pinceladas de la vida de Ana. Y ya digo: adivinan, porque en la sinopsis se te vende como una pequeña gran biografía, una especie de batidora acelerada con la vida y obra de Ana, cosa que es bastante mentira.
Envuelta en un halo de misterio y no poco misticismo, Ana entra en escena como una niña asustada y un poco dejada de la mano de Dios, que huye de la mirada furtiva que la acecha al otro lado de la cerradura de su cuarto; más tarde como joven de belleza floreciente (algo busconcilla) conocedora de sus encantos y con no pocas ganas de sacarles partido y, finalmente, como mujer hecha y derecha que regresa al hogar con intención de echar algo de tierra sobre sus recuerdos. El carácter de Ana evoluciona de niña inocente a mujer fatal, interpreto, como réplica al carácter de su madre, que ya en la primera parte se intuye desapegada y, durante la segunda, en cierto modo envidiosa de ella…; del padre, poca cosa se sabe: aparece en la película, pero su participación es prácticamente nula y desde luego de ínfima importancia. Lo cierto es que la participación masculina en Amer, aunque abundante, no regaló papeles con una gran carga interpretativa a sus actores, los personajes masculinos actúan un poco como parte del atrezzo en un teatro, convirtiendo escenas aparentemente cotidianas en sexuales a través de los juegos de cámara que intercala retazos de imágenes combinándolas en un cóctel de erotismo prácticamente ininterrumpido.

Es una de esas películas difíciles de comentar, y mucho más de explicar. Yo llegué al final y me quedé más o menos como al principio, aunque pensando: cómo puede empezar tan bien, y acabar tan ¿mal? No, mal no es la palabra, pero la primera parte me gustó mucho, tenía el punto justo de misterio, de “miedo”, combinados con una estética muy visual y agradable: yo la empecé a ver pensando que se trataba de una película de terror, y con la primera parte realmente lo creí. Lo cierto es que de las tres, es la que me parece más lograda y que entra mejor.
En la segunda, me gustó ver que hacían evolucionar el personaje y creí que, a partir de una actriz más crecida, quizá profundizarían más en aspectos de la trama que con la niña no se atrevían a explotar. Pero la cosa empezó a quedar un poco en el facilillo teta-culo-pierna que, hombre: está bien, y puede ser muy poético y muy sutil durante un rato si eso, pero parece que se echa en falta un poco más deargumento.
La tercera parte fue una mala broma, la dignidad por el váter como se suele decir. Tiene su atractivo en el sentido de que los movimientos de cámara y los saltos y cortes de imágenes son muy agradables visualmente hablando pero, ¿y el contenido?, ¿y la historia?. Seré yo, que soy una ilusa y quiero pensar que las películas necesitan tener una trama para funcionar, pero me sentí un poco engañada en este punto. 
He sacado mis propias conclusiones sobre la resolución de la película, sobre el final que no voy a revelar porque hombre, igual a alguien se le ocurre verla y le chafo lo poquito que tiene de chicha? Qué malvado por mi parte! Pero en fin: la conclusión general a nivel de opinión, es que es una pena que algo que empieza tan bien termine tan… así. Amer me sentó como un vodka-cola con ¾ de cola y uno de vodka: tomable, pero flojurrio.

Para hacer boca:

Algo que Ver: Quién puede matar a un niño?

dilluns, 11 de juliol del 2011


Título: ¿Quién puede matar a un niño?
Año: 1976
País: España
Idioma: Español
Género: Terror, Drama, Infancia
Duración: 100 minutos
Director: Narciso Ibáñez Serrador
Escrita por: Narciso Ibáñez Serrador, Luis Peñafiel (Novela: Juan José Plans)
Productor: Penta Films
Reparto: Lewis Flander, Prunella Ransome, Miguel Narros, María Druille, Lourdes de la Cámara, Roberto Nauta.
Música: Waldo de los Ríos
Fotografía: José Luis Alcaine
Sinopsis:
Tom y Evelyn son una pareja de turistas ingleses que llega a una población costera española para disfrutar al fin de una tardía luna de miel. Sin embargo, cuando llegan, se quedan decepcionados: el lugar es demasiado bullicioso para pasar las tranquilas vacaciones que ellos habían planeado. Deciden entonces alquilar una barca para visitar una pequeña isla en la que Tom había estado cuando era más joven. Su sorpresa será mayúscula cuando descubran que los únicos habitantes de la isla son niños, unos niños que, animados por una misteriosa fuerza, se rebelan contra los adultos.”

Algo que decir: Traducida fuera de España con títulos como The Killer’s Playground, Trapped o Island of Damned, entre otros. Se trata de una de las películas del cine de terror español más celebradas.

Un recopilatorio de escenas dónde se muestra la devastación de guerras y hambrunas sobre la población infantil sirve de introducción a la película. Entre las imágenes de extrema crudeza (para personas especialmente sensibles a la asociación de los términos hecho real y gore –por llamarlo de alguna forma-, recomiendo saltar éstas escenas) se intercalan los créditos de inicio, musicados con una melodía tarareada por niños y con sus risas al concluir cada fragmento.

Tom y Evelyn son una pareja de turistas extranjeros, posiblemente británicos o estadounidenses aunque no lo aclara la trama, que acuden a veranear a la región española de Benahavis (Andalucía, Málaga).
Evelyn se encuentra embarazada de siete meses de su tercer hijo y, dispuestos a pasar unos días de completo relax, deciden desplazarse a una isla cercana llamada Almanzora, donde Tom pasó algún tiempo durante su juventud. Al llegar, pronto notan que algo raro sucede: no se ven adultos por ningún lado, y los niños actúan de forma extraña.

No será hasta mucho más tarde que descubrirán la verdad: algo les ocurre a los niños de la isla, que parece enloquecerlos y los empuja a querer matar a los adultos como si de un juego se tratara.
Tom y Evelyn encontrarán algunos adultos supervivientes (por un rato, pues claro está que no sobreviven mucho más allá) a lo largo de su intento de escapar de la isla. La pregunta que da nombre a la película, “¿Quién puede matar a un niño?”, la recita el pescador que encuentran escondido en el hotel del pueblo y que los pone al corriente de la situación: mientras los niños, enloquecidos, linchaban a todos los adultos del pueblo, nadie tubo valor de atacarles para salvarse pues, ¿quién puede matar a un niño?

La trama avanza con ritmo in crescendo, mientras la pareja intenta desesperadamente escapar de sus perseguidores.
No voy a contar mucho más del argumento, ya que la gracia está en ver la película y me parecería feo destripar la poca chica que tiene Quién puede matar a un niño me ha parecido una muy digna película de terror, especialmente considerando la antigüedad de la producción y el que ésta sea española: dos factores que no deberían necesariamente suponer atenuantes pero, bueno, no es desconocida mi opinión (en términos generales) sobre el cine español y, acerca de las fechas, claro está que no tienen nada que ver una producción de 2011 con una de 1970, ni argumentalmente, ni técnicamente, ni en nada; sin entrar en que una sea mejor o peor que la otra (que en realidad no).

Tengo una cierta sensación agridulce sobre ésta película: por una parte me gustó mucho, me resultó sorprendente que un film de éstas características (sí: “en general”, odio bastante el cine español) me entrara tan bien. El argumento es enganchón, la trama un poco floja para mi gusto, pero mantiene un ritmo muy cómodo y, dentro de lo que cabe, agradable. Me hizo bastante gracia leer críticas por ahí donde se tiraba la gente de los pelos porque en la versión original se doblaron las voces de Tom y Evelyn: es una película española señores, ¿estamos tontos? Da igual que los protagonistas sean guiris, porque es más cómodo e incluso tiene más sentido cambiarles la voz a incluir subtítulos en la producción.
En fin, a lo que iba: por otro lado hay puntos que no me gustaron tanto el principal: que no se da una explicación “factible” acerca de los motivos que impulsan a los niños a asesinar a los adultos. En el relato El juego de los niños, de Juan José Plans, en el cual se basa la película, se apunta –aunque con una interpretación muy abierta- que pudiera tratarse de una venganza de la naturaleza a todo el mal causado por el hombre, siendo la locura de los niños producida por el contacto de una especie de polen amarillo; mientras que a través del recopilatorio de imágenes funestas que sirven de apertura al film, y por cierta mención en los primeros minutos de grabación referida a la guerra de Vietnam, se sugiere que el motivo de ésta fiebre homicida infantil, que parecen contagiarse unos a otros mediante algo parecido a la hipnosis, se trate de alguna clase de venganza del colectivo infantil hacia los adultos por involucrarlos en hambrunas y guerras de las que siempre terminan siendo las principales víctimas.

Para hacer boca: