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Algo que Leer: Orgullo y Prejuicio - El amanecer de los zombis.

divendres, 3 de juliol del 2015

Título: Orgullo y Prejuicio: El amanecer de los zombis [Pride and Prejudice and Zombies - Dawn of the Dreadfulls]
Autor: Steve Hockensmith
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: Umbriel Editores
Primera Edición: 2010
Traducción: Camila Batlles Vinn
Zombieficación cubierta: Doogie Horner
Ilustración: Patrick Arrasmith
Número de páginas: 344 pág
Género: Narrativa de Terror, Zombis, Drama, Romance, Parodia
ISBN: 9788492915019

Sinopsis:
"Todo parece tranquilo en la Inglaterra de la Regencia. Las hermanas Bennet pasan los días leyendo, cuidando de sus bucólicos jardines y soñando con sus futuros maridos hasta que un día... un funeral en una parroquia cercana sale terriblemente mal.
De pronto surgen cadáveres por todas partes, con horribles intenciones. Sólo una familia puede detenerlos. Mientras la idílica campiña inglesa se llena de cuerpos putrefactos en busca de cerebros, la ingenua adolescente Elisabeth Bennet debe convertirse en una brutal cazadora de muertos vivientes. Al mismo tiempo, dos hombres se disputan sus afectos: Hawksworth, un poderoso guerrero que la entrena en el arte de matar, y el doctor Keckilpenny, que intenta aniquilar a los zombis con la ciencia. ¿Cuál de los dos ganará el tierno corazón de Elisabeth? ¿O serán sus propios corazones los que pasen a ser alimento de los «no muertos»?
Repleta de romance, acción, comedia y hordas de cadáveres que caminan, El amanecer de los zombis nos cuenta cómo empezó la historia relatada en Orgullo, Prejuicio y Zombis, el bestseller internacional más divertido y tenebroso de los últimos tiempos."

Algo que decir:
El 30 de Octubre de 2009, Quirk Books anunciaba que el tercer libro de su colección Quirk Classics, en la cual se da una vuelta de tuerca en clave de humor a grandes clásicos de la literatura, sería una precuela: Orgullo y Prejuicio: el amanecer de los zombis, bebiendo del legado del que fuera su primer mashup en ésta colección: Orgullo y Prejuicio y Zombis, adaptación por Seth Grahame-Smith de la célebre novela de Jane Austen Orgullo y Prejuicio (1813).
La precuela se publicaba exactamente un año más tarde de éste anuncio, escrita por Steve Hocknsmith puesto que Seth Grahame-Smith, autor de la primera novela, se encontraba enfrascado en la escritura de Abraham Lincoln cazavampiros.

Orgullo y Prejuicio: el amanecer de los zombis explora cómo y por qué las hermanas Bennet comienzan su adiestramiento en el noble arte de matar zombis, al mismo tiempo que lentamente abren los ojos a una realidad de intrigas y escarceos románticos que nada tiene que envidiar a la dudosa situación política y social en que su siempre amada Inglaterra amenaza sumirse.
Steve Hockensmith abre una ventana por la que el lector pueda espiar cómo los puritanos habitantes de Hertfordshire acusan el regreso de lo que creían una plaga largamente extinta: los abominables vuelven a caminar bajo la mortecina luz del sol británico y están hambrientos. Para una comunidad que ha olvidado cómo defenderse a si misma, donde el decoro y la opinión pública pesan más que la voluntad de auto-preservación, supone un alivio y un escándalo a partes iguales cuando el excéntrico Señor Bennet, veterano de guerra que otrora combatiera la infame plaga en la antigua Batalla de Kent, decide tomar cartas en el asunto.

Orgullo y prejuicio: el amanecer de los zombis, se sitúa 4 años antes de la obra de Seth Grahame-Smith que iniciara la saga. Una ingenua y no tan dulce Elisabeth sigue siendo la protagonista indiscutible, con su carácter mordaz y un fuerte sentido de la justicia que la hacen destacarse claramente por encima de sus hermanas: la noble y dulce Jane, las frívolas Kitty y Lidia, y la torpe y siempre incomprendida Mary.

Lo más común es leer en primer lugar la novela central de la saga: Orgullo y Prejuicio y Zombis, por haber sido la primera en publicarse y también por ser la más conocida; pero en caso de no haberlo hecho todavía yo recomiendo que empecéis por ésta precuela.
Steve Hockensmith escribió también una secuela para la saga en 2011, Pride and Prejudice and Zombies: dreadfully ever after, que todavía no ha sido editada en español.

Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):
"…
Bien, quizás existiera una: la hermosa Jane de pelo dorado, piel marfileña, escote seductor y familia del todo impresentable. Pero él tenía plena confianza en que su virtud no duraría mucho en esta tierra.
De improvisto el barón Lumpley emitió un gemido de consternación al recordar por fin que tenía que trabajar. ¡Trabajar! ¿Malditas fueran las incesantes responsabilidades de «nobleza obliga»!
Sin vestirse (¿cómo iba a hacerlo sin su habitual séquito de seis criados?) se encaminó al estudio y escribió la siguiente nota: «Hoy salimos de caza; a las tres; ¡le espero sin falta!»
A continuación, tiró de la campanilla y se arrellanó en la butaca, pues la muñeca le dolía del inusitado esfuerzo, y esperó a que apareciera su criado Belgrave.
-¿Milord? -preguntó el sirviente con tono neutro cuando apareció al cabo de unos instantes. Era un hombre menudo, calculadamente estoico, de cuarenta y tantos años con las sienes salpicadas de canas, la piel grisácea y un alma profundamente gris. Si se había percatado de que su patrón estaba sentado en una butaca completamente desnudo, no dio muestras de ello. Nunca parecía percatarse de nada, razón por la cual lord Lumpley dependía por completo de él. Como prueba, en cierta ocasión el barón se había paseado toda una mañana con media manzana sujeta entre sus desnudas nalgas, y cuando Belgrave hizo por fin un comentario, fue para decir: «Disculpe, milord, pero esa fruta parece un poco pasada. ¿Desea que le traiga otra?»
..."

Booktrailer:

Algo que Leer: El Corredor del Laberinto

dissabte, 6 de juny del 2015

Título: El Corredor del Laberinto [The Maze Runner]
Autor: James Dashner
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: Nocturna Ediciones
Primera Edición: 2009
Traducción: Noemí Risco Mateo
Número de páginas: 524 pág
Género: Juvenil, Thriller, Ciencia-ficción
ISBN: 9788493801311

Sinopsis:
"Bienvenido al Claro. Verás que una vez a la semana, siempre el mismo día y a la misma hora, nos llegan víveres. Una vez al mes, siempre el mismo día y a la misma hora, aparece un nuevo chico, como tú. Siempre un chico. Como ves, éste lugar está cercado por muros de piedra... Has de saber que éstos muros se abren por la mañana y se cierran por la noche, siempre a la hora exacta. Al otro lado se encuentra el laberinto. De noche, las puertas se cierran... y, si quieres sobrevivir, no debes estar allí para entonces.

Todo sigue un orden... y, sin embargo, el día siguiente suena una alarga. Significa que ha llegado alguien más. Para asombro de todos, es una chica.

Su llegada vendrá acompañada de un mensaje que cambiará las reglas del juego."

Algo que decir:
Thomas recobra la conciencia en la completa oscuridad de la Caja; confundido y asustado, con la mente en blanco: su nombre es lo único que puede leer con claridad en la hoja en blanco a que parece haberse reducido su cerebro. Cuando la Caja deja de moverse, una trampilla se abre sobre su cabeza y un puñado de chicos tiran de él sin más preámbulos para darle lo más parecido a una bienvenida a lo que, parece, será su vida a partir de ahora: ha llegado al Claro, un lugar cercado por paredes de piedra que se cierran cada noche, y se abren a la mañana siguiente flanqueando el paso al que será su mayor horror; el laberinto.
Sus nuevos compañeros pronto le dejarán claro que deberá aprender deprisa, demostrar ser de utilidad si pretende salir adelante; la vida en el Claro es dura y todos tienen una función en la comunidad, de modo que Thomas no tiene tiempo para perderlo estando asustado. Las normas son claras, todo parece tener un orden... y sin embargo, ese orden empezará a tambalearse cuando, al día siguiente de su llegada, la alarma que anuncia que alguien más acaba de llegar al Claro a través de la Caja vuelve a sonar.
Sorprendidos, sacan una chica -la primera clariana!- del montacargas, la cual les entrega un mensaje funesto justo antes de caer inconsciente: "Todo va a cambiar". Nadie comprende qué puede significar eso, pero no parece vaticinar nada bueno... ¿cómo afectarán esos cambios a la vida en el Claro?. Por si eso fuera poco, Thomas siente una extraña conexión con la chica, algo importante que parece querer recordar... pero ¿de qué se trata?

Thomas no tendrá mucho más tiempo para preocuparse de la recién llegada antes de verse empujado al aterrador interior del laberinto y, pronto, la oscura profecía que la chica trajo consigo parecerá tomar sentido: el Claro ya no es un lugar seguro para ellos, y su única opción para sobrevivir es solucionar el enigma que se esconde entre las paredes del laberinto.
Los clarianos emprenderán una desesperada carrera contra reloj para tratar de salvar sus vidas mientras el mundo organizado que creían conocer se viene abajo.

James Dashner escribió el primer libro de El corredor del laberinto inspirándose en El señor de las moscas (William Golding, 1954), El resplandor (Stephen King, 1977) y El juego de Ender (Orson Scott Card, 1985). En lo personal, la similitud más grande la encuentro respecto a El señor de las moscas, básicamente por la relación que tienen entre sí los clarianos y la forma en que se organizan con tal de sobrevivir: cómo comprenden que necesitan relegar en un líder y adoptar distintos roles cada uno, creando así algo parecido a una comunidad; luego hay otras similitudes pero no puedo decir mucho más sin cae en e espóiler.
Sin embargo, El corredor del laberinto tiene de por sí mismo particularidades suficientes para no necesitar demasiada comparación con otras obras. Una de sus características más marcadas es la de generar incógnitas de forma continua, lo cual funciona bien puesto que acompaña a la sensación de tensión que la historia necesita para funcionar. A medida que avanza la trama se acentúa la sensación de correr contra reloj y la acción se desdibuja en los bordes, como si se generara una especie de visión en túnel a medida que avanza muy rápidamente hacia el final sin prestar mucha atención al resto. A este efecto creo que ésta sensación de velocidad ayuda a entrar en sintonía con los personajes pero, por otro lado, insensibiliza un poco al lector con lo cual se pierde algo de efecto ante los puntos supuestamente álgidos de la lectura... no lo sé, sinceramente: o quizás yo soy por naturaleza un poco insensible, pero si ya habéis leído la novela sin duda sabéis de qué estoy hablando.

Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):
"…
De pronto, antes de que Newt pudiera acabar, la chica se sentó. Mientras respiraba hondo, sus ojos se abrieron de golpe y parpadeó, mirando a la multitud que la rodeaba. Alby soltó un chillido y se cayó hacia atrás. Newt dio un grito ahogado y un salto para apartarse de ella a trompicones. Thomas no se movió; siguió con la vista clavada en la joven, paralizado por el miedo.
Sus brillantes ojos azules se movían arriba y abajo a la vez que respiraba hondo. Los rosados labios le temblaban mientras no paraba de farfullar algo indescifrable. Entonces, dijo una frase con una voz apagada e intranquila, pero clara:
-Todo va a cambiar.
Thomas permaneció mirando fijamente, asombrado, mientras los ojos de la joven se ponían en blanco y se caía de espaldas al suelo. Su puño derecho salió disparado al aire, rígido, después de que ella se quedara en silencio, apuntando hacia el cielo. Tenía asido un trozo de papel enrollado.
Thomas intentó tragar saliva, pero tenía la boca demasiado seca. Newt se acercó corriendo y le separó los dedos para coger el papel. Con las manos temblorosas, lo desplegó; luego se dejó caer de rodillas y estiró la nota sobre el suelo. Thomas se colocó a su lado para echar un vistazo.
Garabateadas en el papel, con letras negras y gruesas, había siete palabras:

Ella es la última.
No llegarán más.
..."

Algo que Leer: Los Hijos de la Tierra IV - Las Llanuras del Tránsito

dijous, 5 de març del 2015

Título: Los Hijos de la Tierra IV - Las Llanuras del Tránsito [Earth's Children IV: The Plains of Passage]
Autor: Jean M. Auel
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: Licencia editorial para Círculo de Lectores por cortesía de la autora.
Primera Edición: 1990
Traducción: Aníbal Leal
Número de páginas: 859 pág
Género: Narrativa, Histórica
ISBN: 9788422646068

Sinopsis:
"Esa noche, Ayla permaneció despierta, pensando. [...] No tenía idea de lo que podía esperar, pero no dudaba de que aquel Viaje sería mucho más azaroso de lo que había imaginado."

Algo que decir:
Cuarta entrega de la célebre saga de ambientación prehistórica Los Hijos de la Tierra, de Jean M. Auel.
Decir, ante todo, que la saga involuciona de tal forma que al seguir con ella tras el tercer libro, Los Cazadores de Mamuts, me salté éste por accidente y pasé directamente al quinto, Los Refugios de Piedra. Me lo salté olímpicamente, a lo loco, y ni siquiera lo noté. Pensé: se ha saltado de un plumazo el viaje desde la tierra de los Mamutoi hasta donde viven los Zelandonii, ¿Auel?, ¡No puede ser! Me sorprendió mucho, con lo que lo goza ella entreteniéndose en los detalles, pero en lugar de molestarme se lo agradecí mentalmente con bastante intensidad... de hecho, en algunos fragmentos del quinto libro, como es lógico, se hacía referencia a cosas que habían ocurrido durante el cuarto y eso me resultaba extraño, pero me lo tomé como si dejara una pequeña parte a la imaginación del lector (?) y apenas si tuve la sensación de estarme perdiendo nada.
Con esto me remito nuevamente a lo que ya comenté en anteriores ocasiones: de El Clan del Oso Cavernario disfruté como una enana, pero luego la cosa se ha ido volviendo progresivamente más y más complicada de digerir.

Al final del tercer volumen, y tras la casi épica (y lo digo por lo que le costó) decisión de Ayla de dejar atrás al pueblo Mamutoi, quienes con tanto cariño la habían acogido, y dejar a Ranec plantado en el altar, la joven pareja emprende el viaje que los habrá de conducir a través del glaciar en pos de la tierra de los Zelandonii, el pueblo de Jondalar.
El Viaje se descubrirá mucho más repleto de contratiempos de lo que Ayla y Jondalar imaginaron de entrada. Su avance se verá interrumpido en numerosas ocasiones en su paso por otras cavernas y toda clase de situaciones pondrán a prueba la fuerza de sus lazos.

Las Llanuras del Tránsito es, como en cierto modo su mismo tútulo indica, un volumen de transición: no se trata solamente de una transición espacial, la cual se refiere al traslado desde las tierras Mamutoi a las Zelandonii; sinó que se refiere a una transición a nivel emocional, la cual se da tanto para Ayla como para Jondalar, y que los hará crecer a los dos a medida que recortan distancia con su futuro común.
Con esto vuelvo un poco a lo que comentaba más arriba, de que en realidad es un volumen un poco de "relleno", es decir: que puedes leértelo y está bien, pasas un buen rato. Pero puedes pasarlo por alto y prácticamente ni te enteras.

Como conclusión: me gustó bastante. No es mi entrega favorita de la saga, pero tampoco diría que fue la que menos me gustó. Insisto en que su contenido no es realmente trascendental para el conjunto de la saga, pero en definitiva merece la pena leerlo porque permite una visión más global especialmente sobre el personaje de Jondalar, a quien en Los Cazadores de Mamuts creo que no se daba ocasión de conocer lo suficiente: yo del Jondalar de la tercera entrega me quedé con que era un hombre celoso, indeciso, cansino; llegué a pensar que mucho mejor si Ayla se quedaba con Ranec, porque Jondalar era un soso amargado. Esto dicho, tras leer los volúmenes siguientes Jondalar sigue sin ser santo de mi devoción, porque no me gustan varios aspectos de su personalidad, pero sí lo aprecio bastante más. 

Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):
"…
-Pero si algo me sucediera, yo no querría que tú me siguieras al mundo de los espíritus. Desearía que permanecieras aquí y que encontrases a otra persona -dijo Ayla con verdadera convicción.
[...]-Tal vez sea eso lo que sucede cuando uno envejece -dijo Ayla-. Si tú intercambias una parte de tu espíritu con las personas amadas, después de haber perdido a muchas de ellas, tantas partes de tu espíritu las habrán acompañado al otro mundo que ya no te quedará suficiente para continuar vivo en éste. Es como un edificio en tu interior que se agranda cada vez más, de manera que deseas ir al otro mundo, donde está la mayor parte de tu espíritu y seres amados.
..."

Algo que Leer: Dollanganger III - Si hubiera Espinas

dijous, 9 d’octubre del 2014

Título: Dollanganger III: Si hubiera Espinas [Dollanganger III: If there be Thorns]
Autor: V. C. Andrews
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: Random House Mondadori
Primera Edición: 1981
Número de páginas: 412 pág.
Género: Drama, Romántica
ISBN: 9878497596749

Sinopsis:

“Tercera entrega de la saga de los Dollanganger, Si hubiera Espinas narra la historia de los hijos de Cathy, quien, junto con su hermano Chris, lucha denodadamente por encontrar la felicidad. Sin embargo, el oscuro pasado familiar que les persigue se obstina en convertir el futuro de sus hijos en una pesadilla recurrente…”

Algo que decir:
Si hubiera Espinas es la tercera parte de la célebre saga de los Dollanganger, precedido por Flores en el Ático y Pétalos al Viento.
Narrado, ésta vez, por los hijos de Catherine en capítulos alternos: el apuesto y hábil Jory, hijo de Julián, y el desobediente y torpe Bart, nacido de la relación ilícita entre Cathy y quien fuera el segundo marido de su madre, Bartholomew Winslow.
Aparentemente vencidos todos los obstáculos, Cathy y Chris comenzaban al finalizar Pétalos al Viento una nueva vida como pareja, apartados de miradas indiscretas y amparados por la firme promesa de criar a sus hijos sin la sombra de la maldad que pesó sobre ellos.
Desgraciadamente, su oscuro pasado se resiste a desvanecerse y sus hijos, los hijos de Cathy, no tardarán en verse atrapados en la red de mentiras e intrigas que lenta pero inexorablemente se devana alrededor de la figura de sus padres.

Un poco igual que con la anterior entrega de la saga, leyendo Si hubiera Espinas he tenido la constante impresión de que no me gustaba, no me convencía su contenido… pero de todos modos no era capaz de dejar de leer. Creo que es importante diferenciar dos clases de libros, en éste caso: los que te gustan, y los que te enganchan. Un libro puede no gustarte demasiado, o incluso no gustarte en absoluto, y aún así conseguir mantenerte pegada a sus páginas; que es lo que me ha ocurrido con éste. Es posible que ya comentara con anterioridad, que la primera entrega de la saga me gustó mucho, si no tanto en la forma de estar narrada sí como historia, y que de algún modo tomé mucho cariño a sus personajes, que es en realidad lo que me ha impulsado a seguir leyendo una vez finalizada, a mi parecer, lo que debiera ser la historia en el sentido más estricto de la palabra. Con la segunda entrega, Pétalos al Viento, tuve cierta sensación de desencanto, pues aunque sentía curiosidad por saber cómo seguía la vida de Cathy, Chris y especialmente de Carrie, quien me inspiraba un cariño especial, a medida que la trama se desenvolvía en lugar de alimentar mis ilusiones éstas eran dilapidadas; la pasividad de Chris me sacaba de mis casillas, la forma en que Cathy se empeñaba en depender de los hombres para ejecutar su venganza me hacía perder toda mi simpatía por ella… aunque insisto en decir que sigue siendo un personaje que me gusta, y que la prefiero con sus arranques de locura y paranoias a un Christopher capaz de perdonar y olvidar cualquier cosa a cambio de un abrazo de mamaíta. Con todo, de nuevo, juzgué que el del segundo libro era un buen, BUEN, final para la historia.

Qué más podía ocurrir, pues? Para qué más libros? No lo sé, incluso ahora, habiendo leído ya el siguiente, sigo pensando que la historia debió terminar en aquél momento, con los tres hermanos escapando de Foxworth Hall y la esperanza de una vida mejor pendiendo sobre ellos. Pero nanai, la cosa sigue y se estira como el chicle, y aunque ya me habían dicho que Si hubiera Espinas seguramente no me gustaría demasiado, lo reitero: así es.

No creo que aporte gran cosa más a la trama, en realidad, salvo torturar un poco más a unos personajes ya de por si suficientemente vapuleados. Quienes pensáramos que Cathy, cumplida su venganza, podría descansar y vivir una vida feliz éramos unos ilusos. El hijo que nació de su relación con Bart es poco menos que un pequeño monstruo, muy desagradable, y a medida que leía no podía evitar escandalizarme y pensar que deberían venderlo al peso en el mercado negro de tráfico de órganos. Un poco como ya es costumbre, todo se resume en la saga de los Dollanganger en un “me quiere, no me quiere” o “me quiere más, o menos que”… pero en ésta ocasión la cosa era ya un poco exagerada. Bart es un niño poco agraciado, torpe, enfermizo, desagradable, y muy celoso de su hermano mayor quien es todo lo contrario; de ahí nace todo el problema. Para él nunca, nada, es suficiente: ni las atenciones de su madre, ni el afecto de su padrastro, Chris, ni la camaradería que le prodiga su hermano Jory, de modo que cuando una anciana misteriosa se muda a la casa de al lado y comienza a colmarlo de todo tipo de atenciones (a malcriarlo, diríamos el resto de los mortales) a Bart le cuesta poco dar la patada a su verdadera familia a favor de ésta y de su fanático mayordomo quien, lenta pero inexorablemente, comenzará a llenarle la cabeza de lisonjas religiosas y misóginas, confundiéndolo y convirtiéndolo en un ser todavía más despreciable de lo que ya era.
Se nota, lo sé, que me encanta Bart, a que sí? No, de verdad. No soporto su personaje, es odioso y repulsivo, y a medida que leía me lo tomaba como algo muy personal, y no podía evitar aborrecerlo. Supongo que es parte de la idea, que nadie leerá éste libro y sentirá un cariño excepcional por éste crío horrible, pero confieso que a mí ya me daba rabia antes de volverse loco, lo odié desde la página uno y hasta la última abrigué la esperanza de que encontrara en cualquier momento una muerte gloriosa y cruel de esas que tanto le gustaban a V.C. Andrews, para poder decir “bueno va, al final no era tan malo”.

La pregunta de rigor: recomiendo ésta lectura? Bueno… yo soy de la opinión, que tratándose de sagas siempre es interesante leerlas enteras, aunque no todos sus volúmenes serán siempre del agrado del lector, porque inevitablemente siempre llega un punto cuando las cosas se alargan demasiado en que tienden a flojear; raro es el caso en que esto no ocurra, y os animo a pensar y decirme una saga que os haya gustado entera, toda, de principio a fin y que os parezca que en ninguna de sus entregas deberían haberle hecho un favor al lector y decir: ok, hasta aquí.
Dicho esto. Recomiendo leer la saga entera, sí, pero y aunque me duela decirlo esto es más por postureo lector que por una auténtica convicción. Lo he dicho en repetidas ocasiones y me reafirmo en que la de los Dollanganger nunca debió ser, para mí, una saga. Me quedan dos libros para terminarla (aunque ya sé que el quinto es un poco un punto y aparte, pero da igual…) y todavía abrigo esperanzas de que me hagan cambiar de opinión, pero hasta aquí es la que es.

Para hacer boca:
“…
Le abracé, aunque se tratara de un acto poco varonil. Le quería, y si eso era también poco varonil, la hombría debía valer muy poca cosa.
…”

“…
Por tanto, agradece siempre y aprecia estos dos segundos; aprecia todo lo bueno que puedas encontrar, sea cual fuere su coste.
Mi sonrisa era falsa. Por dentro, estaba realmente deprimido. Sus cínicas palabras de poco me servían.
-¿Ha de ser forzosamente así? –pregunté.
-Jory –dijo, acercando más a mí su cara-, piensa una cosa. Si no existiesen las sombras, ¿cómo podríamos ver la luz del sol?
Sentado en el oscuro despacho, me dejé apaciguar un poco por esa filosofía barata.
-Está bien, comprendo qué quiere usted decir, madame, y, si usted es incapaz de decir que lo siente, lo digo yo.
-Yo también lo siento –murmuró, como si le hubiese herido mi observación.
La abracé con fuerza; habíamos llegado a una especie de compromiso.
…”
 

Algo que Leer: Los Hijos de la Tierra V - Los Refugios de Piedra

dissabte, 17 de maig del 2014




Título: Los Hijos de la Tierra V - Los Refugios de Piedra [Earth's Children V: The Shelters of Stone]
Autor: Jean M. Auel
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: Licencia editorial para Círculo de Lectores por cortesía Maeva Ediciones, S.A.
Primera Edición: 2002
Traducción: Carlos Milla Soler
Número de páginas: 849 pág
Género: Narrativa, Histórica
ISBN: 9788422697299

Sinopsis:
"Esa era la gente con la que Jondalar había crecido: su familia, sus parientes, sus amigos. Ella [Ayla], en cambio, era una desconocida, una desconocida inquietante que llegaba acompañada de animales y conocía a saber qué amenazadoras costumbres foráneas e ideas intolerables. ¿La aceptarían? ¿Y si no era así?"

Algo que decir:
Quinta entrega de la célebre saga de ambientación prehistórica Los Hijos de la Tierra, de Jean M. Auel. Me los leo de poco a poco porque se han ido volviendo cada vez un poco más pesados de digerir...

Al final del cuarto volumen, la joven pareja alcanzaba tras un largo viaje a través del glaciar la tierra de los Zelandonii, el pueblo de Jondalar.
El regreso de Jondalar cuando ya nadie parecía albergar esperanzas de volver a verlo tras varios años sin saber de él, y acompañado de una exótica joven nada menos, genera un gran revuelo en la caverna, y Ayla no tardará en comprender que integrarse en la enorme comunidad de los Zelandoni será un desafío completamente distinto a su estancia entre los Mamutoi... la tribu es de lejos la más numerosa que ha habitado hasta la fecha y, aunque el recibimiento general es bueno, no solo conseguirá forjar algunas amistades, sino también ganarse un par de enemigos.

Los Refugios de Piedra es un relato muy extenso, pero en proporción hasta el momento es el libro de la colección que se refiere a un período más corto de tiempo; con todo el ritmo de la narración vuelve a ser bastante lento, como en Los Cazadores de Mamuts: supongo que no volveremos jamás al ritmo de la primera entrega, que fue el libro más prolífico de la saga. En ésta entrega se le daba mucha más importancia al hecho de relatar cómo evolucionaban las relaciones de Ayla con el resto de integrantes de la caverna y en qué modo sus particulares circunstancias conseguían distintas reacciones a medida que se iban haciendo públicas. Ayla destaca nuevamente como la solucionadora de problemas ajenos por antonomasia, una especie de superwoman prehistórica que igual sirve para curar a un pobre desgraciado que ha sido arrollado por un rinoceronte como para solucionar un asunto de custodia sobre un bebé o para apalabrarle un empleo a un tullido; las cosas más dispares, no importa, ella puede con todas. Ese es parte del encanto del personaje, pero también es su principal punto flojo... y es que un personaje que absolutamente siempre lo hace todo a derechas a menudo obtiene la reacción adversa: y es que cae mal. Es algo que me da hasta pena, porque me gustaba mucho el personaje de Ayla al principio de la saga, pero a medida que la cosa sigue y sigue avanzando, en lugar de quererla más le cojo como manía.

Personalmente, estoy empezando a llegar a un punto bastante crucial en la lectura de ésta saga, y es ese punto en que la historia ya no te apasiona, y los personajes tampoco lo hacen, así que sigues leyéndola porque es de lo más feo dejar la colección a medias. Dicho esto: si fuera ahora, me habría quedado al terminar el primer libro y ya, que es el que realmente me gustó y aunque el final queda muy abierto está bien, porque el mensaje es básicamente optimista y la trama principal queda resuelta. Así que no, no recomiendo más Los Hijos de la Tierra como colección, basta ya; pero sigo recomendando El Clan del Oso Cavernario como libro único y auto conclusivo.


Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):
"…
Escondió la cabeza en el hombro de Jondalar. Él la estrechó contra su pecho para darle consuelo. «Es difícil ser honrada por Doni -pensó-. Una bendición, pero...» Intentó imaginar qué debía sentirse llevando dentro una nueva vida, pero fue incapaz. Los hombres no tenían hijos. ¿Por qué si Doni había creado también a los hombres? Si no hubiera hombres, las mujeres podrían igualmente cuidar de sí mismas. No todas las mujeres estaban encinta al mismo tiempo, así que unas podían cazar y otras podían ayudar a las que estaban en avanzado estado de gestación o con niños muy pequeños. Las mujeres siempre se ayudaban entre ellas cuando daban a luz. Probablemente podían sobrevivir incluso sin cazar, ya que podían recolectar frutos, una tarea más sencilla para una mujer con hijos de corta edad.
Jondalar se había planteado antes esas dudas, y se preguntaba si otros hombres habían pensado también en ello. Desde luego, nunca lo había hablado con nadie. Doni debía de tener algún motivo para crear dos clases de personas: hombres y mujeres. Siempre parecía haber alguna clase de lógica en lo que Ella hacía. El mundo tenía un orden. El sol salía todos los días; la luna cumplía sus fases con toda regularidad; las estaciones se sucedían igual un año tras otro.
¿Acaso tenía razón Ayla? ¿Era necesario el hombre para que se iniciase una vida en una mujer? ¿Era ése el motivo por el que existían hombres y mujeres? Jondalar pugnaba con estas ideas mientras tenía a Ayla entre los brazos. Quería que hubiera una razón para su existencia, una verdadera razón. No sólo el disfrute de los Placeres, no sólo la función de mantener, ayudar, apoyar. Quería que su vida fuera necesaria, que el sexo masculino fuera necesario. Deseaba creer que no era posible una nueva vida sin la intervención de los hombres, que sin ellos no habría más niños, y los Hijos de la Tierra dejarían de existir.
..."