Algo que leer: Nada

dissabte, 10 de desembre del 2011



Título: Nada [Intet]

Autor: Janne Teller

Idioma original: Danés

País: Dinamarca

Editorial: Círculo de Lectores

Primera Edición: 2000

Traducción: Carmen Freixenet - Enero 2010

Número de páginas: 156

Género: Novela, Drama, Thriller, Juvenil

ISBN: 9788467244694



Sinopsis:

"Nada importa.

Hace mucho que lo sé.

Así que no vale la pena hacer nada.

Eso acabo de descubrirlo"



Algo que decir: Con apenas catorce años, Pierre Antón ha perdido la ilusión de vivir. Ocurre el primer día del nuevo curso: mientras todos sus compañeros toman asiento, dispuestos a enfrentar la tediosa rutina estudiantil, Pierre Antón se pone en pie anunciando su descubrimiento "Nada importa. Hace mucho que lo sé. Así que no vale la pena hacer nada. Eso acabado de descubrirlo" y, sin mayor reflexión abandona el aula.

De ese momento en adelante Pierre Antón, fiel a su convicción de no hacer Nada, se encarama a un ciruelo a medio camino del colegio y profetiza obcecadamente su filosofía a sus compañeros que, exasperados, no pueden evitar pasar continuamente frente al árbol en sus idas y venidas de casa a clase.



Nada es la crónica, narrada en primera persona por Agnes, una de las compañeras de Pierre Antón, de cómo los alumnos de la clase de 7º A se unen en el afán de demostrar al desquiciado prófugo que Algo tiene sentido, iniciando así su propia y desesperada búsqueda del Significado. Para ello idean un plan: cada uno de ellos entregará a modo de ofrenda algo por lo que sienta auténtico apego, juntando así un montón de significado con el que demostrar a Pierre Antón que está equivocado.

En el montón se van juntando todo tipo de objetos: un balón, unas sandalias, una caña de pescar, unos libros... pero pronto las exigencias entre los compañeros empezarán a hacerse más y más grandes, hasta que finalmente el juego se les escape de las manos.



Nada nace como una propuesta de novela juvenil, realizada a Janne Teller durante el año 2000 y rechazada en un primer momento, pero que rápidamente da un giro argumental y de intereses convirtiéndose en la antítesis de lo que el editor esperaba de ella. Prohibida y censurada durante años (razón por la cual  mientras que su primera edición data del año 2000 no pudimos disfrutar de la traducción hasta el 2010), a medio camino entre la inocencia y la crueldad y con claras reminiscencias a  El Señor de las Moscas [William Golding], Nada supone otro de esos diálogos existencialistas hechos novela: una alegoría del comportamiento humano ante la certeza de su finitud.



Por mi parte: muy recomendable para aquellos lectores pacientes, capaces de sobrevivir a varios capítulos introductorios realmente lánguidos antes de alcanzar un firme ritmo in crescendo. Nada no es la clásica novela llena de sorpresas, todo lo contrario: la certeza de un desarrollo dramático se hace presente desde el principio, no por ello desmereciendo la lectura, sino sumándole esa vibrante sensación de anticipación que convierte los hechos en tan terribles como casi tangibles.



Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):


Golpe seco seguido de un silbido cuando la tierra se deslizaba pala abajo. Golpe, silbido, golpe, silbido. Al principio los palazos eran seguidos, luego sonó un restallido, los muchachos habían golpeado en el ataúd y ahora procedían a ir despacio. Yo sabía que ahora paleaban alrededor del ataúd para sacar la menor cantidad de tierra posible. Ese pensamiento me produjo un escalofrío que me recorrió la espalda. Tirité y no quise pensar más en ello. Y en lugar de eso miré los abetos y me puse a contarlos.

..."

Algo que leer: La Sanguijuela de mi Niña

diumenge, 23 d’octubre del 2011


Título: La Sanguijuela de mi Niña [Bloodsucking Friends: a Love Story]
Autor: Christopher Moore
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: La Factoría de Ideas
Primera Edición: 1995
Traducción: Victoria Horrillo Maqueda
Número de páginas: 315
Género: Novela, Romance, Comedia
ISBN: 9788498006278

Sinopsis: “La vida de los vampiros es todo romanticismo y poesía... ¿o no?
Cuando la joven Jody se despierta una mañana con parte del cuerpo quemado y una sed de sangre terrible, tiene que enfrentarse a todos los aspectos prácticos de su nueva condición: dónde dormir, cómo conseguir sangre fresca, cómo mantener el tipo ante su madre... No parece una empresa fácil para una chica que no ha visto una película de vampiros en su vida. Jody coge la oportunidad por el cuello... literalmente.
La sanguijuela de mi niña es el hilarante relato de cómo Thomas trata de vivir con la mujer que ama... aunque ella esté muerta.”

Algo que decir:
Publicado en EUA en 1995, fue la tercera novela de Christopher Moore y la primera de su saga vampírica, completada con los títulos consecutivos You suck: a Love Story y Bite Me.
"Curiosamente", la primera parte en ser publicada en España fue la segunda novela de la trilogía; You suck (2007), aquí traducida como ¡Chúpate esa! (2008). La primera parte, Bloodsucking Friends, y la que nos ocupa en ésta ocasión, no fue publicada hasta 2009 y, finalmente, la tercera y última parte de la trilogía todavía no circula por el mercado editorial español... aunque confiamos que no tardará mucho.

Acostumbrados como nos tiene a su humor cabroncete, absurdo e hilarante, Moore nos deja de nuevo más que satisfechos en ésta ocasión, con una novela que nos muestra el lado menos estremecedor del vampirismo. Con múltiples referencias a célebres personajes de la novela vampírica, como Drácula [Bram Stocker] o Lestat [Anne Rice], retrata la "nueva vida" de Jody, una joven cualquiera: pelirroja, rata de oficina, llena de miedos e inseguridades, dependiente del sexo masculino... que repentinamente y sin saber cómo ni porqué se ve convertida en vampira. Despierta una noche sepultada bajo un contenedor de basura en un callejón mugriento, con una mano carbonizada y el vago recuerdo de haber sufrido un ataque... y descubre que todo ha cambiado: repentinamente posee una fuerza sobrehumana, la agudeza de sus sentidos raya lo absurdo, y en lugar de consumir alimentos, se pirra por hincarle el diente al imbécil de su novio.

De modo que, desorientada y completamente jodida, Jody decide dejarlo todo y abrazar ésta nueva vida, buscar un hombre que haga el trabajo sucio por ella y la mantenga a salvo, e intentar investigar sobre su actual condición.
Las cosas empezarán a ponerse feas cuando alguien comience a dejar cadáveres, asesinados en circunstancias insólitas, regados por toda la ciudad, y el círculo policial se estreche alrededor de la pareja...

A mí, como hasta ahora todas las novelas de Moore que he leído, me ha encantado. Reúne el punto justo de humor y de mala leche, condensado de forma muy legible y ligera de digerir. Quizá es cierto, que la segunda parte de la trilogía, ¡Chúpate esa!, tiene algo más de marcha, más mala leche... es más graciosa; está claro que no es lo mismo una 3ª novela que una 10ª (Chris, eres un gran tipo y te queremos igual), y supongo que debido a eso fue editada en España antes que La sanguijuela de mi niña; puede que también tuviera algo que ver en ello el que ésta fuera una producción posterior a El Ángel más tonto del mundo y Un trabajo muy sucio, siendo éstas las primeras novelas de Moore que pudimos disfrutar aquí en la tierra de los ibéricos.

Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):
Estaba a punto de irse a vivir con una mujer y no sabía nada de mujeres. Quizás Jody no estuviera loca, quizás todas eran así y él era un ignorante. Echó un vistazo rápido a los índices de las revistas para hacerse una idea general de la mente femenina.
Allí había una pauta que se repetía. Los enemigos eran la celulitis, el síndrome premenstrual y los hombres que no se comprometían. Los postres deliciosamente ligeros, el matrimonio y el orgasmo múltiple eran los aliados.
Tommy se sentía como un espía, como si estuviera microfilmando las páginas debajo de un flexo en un cuarto oscuro de un castillo bávaro: en cualquier momento podía entrar una mujer con el uniforme de las ss y decirle que conocía formas de hacerle hablar. Aunque la verdad es que esto último no estaría tan mal.