Algo que Leer: La Sociedad Juliette

dilluns, 15 de setembre del 2014

Título: La Sociedad Juliette [The Juliette Society]
Autor: Sasha Grey
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: Grijalbo
Primera Edición: Junio 2013
Traducción: Ana Alcaina
Número de páginas:  298 pág.
Género: Narrativa erótica, Thriller, Juvenil (?)
ISBN: 9788425350474

Sinopsis: 
“Antes de que empieces a leer éste libro, dejemos las cosas claras. Quiero que hagas tres cosas para mí.
Uno
No te ofendas por nada de lo que leas a continuación.
Dos
Olvida tus inhibiciones.
Tres
(y muy importante). A partir de ahora, todo lo que voy a contarte debe quedar entre tú y yo.

Catherine, una joven estudiantes de cine con una gran inquietud sexual, descubre la existencia de un club selecto y misterioso, lugar de encuentro de personas poderosas que anhelan explorar el lado más oscuro de sus fantasías sexuales.
Pero aunque estas nuevas experiencias, que Catherine nunca había soñado en llevar a cabo, hacen que alcance momentos de intenso placer, también amenazan con destruir todo lo que es importante para ella.

Deja que Sasha Grey te introduzca en una sociedad secreta donde imperan el poder y el erotismo. Donde las fantasías más osadas se hacen realidad. En la que todo es posible.”

Algo que decir:
Punto uno: NO SÉ por qué digo que es juvenil, pero a mí me lo parece, me da esa sensación, así que ahí lo dejo, como dato.

Pasando a temas serios. Me quise leer éste libro primeramente y como casi todo el mundo, vamos, porque me daba mucha curiosidad que estuviera escrito por Sasha Grey. Porque, ¿quién no conoce a Sasha Grey? Quiero decir, es todo un personaje y demás; a mí es una chica que me cae muy simpática: como actriz porno no me disgusta, tiene algo que me parece muy bien y es que la encuentro una mujer bastante "natural", cosa que en la industria del porno es algo inusual, y me parece muy bien también que haya sabido moverse y hacerse un hueco en otros sectores como la música y la literatura, porque estoy harta de esa creencia popular de que una persona que se dedica al porno lo hace porque no da para más, y se le presupone un cociente intelectual entre bajo y nulo... si os interesa éste tema, recomiendo que visitéis éste enlace, que no tiene desperdicio.
Enfin, lo que decía: que básicamente quise leerme La Sociedad Juliette porque me daba mucha curiosidad que estuviera escrito por Sasha Grey. El argumento no me parecía muy pallá, no puedo decir que me esperara gran cosa de él, porque tampoco era así, pero no tenía una idea muy clara al respecto de qué esperaba exactamente, así que estaba "bien".

Uno de los puntos que de entrada me sorprendió más, es que no aparece apenas sexo "real", es decir: sí, hay, pero no taanto como yo esperaba. De hecho, casi todas las escenas erótico-festivas más destacables o más subidas de tono ocurren solamente en la imaginación de Catherine, lo cual me parece muy elocuente en realidad porque, es así, dado que socialmente existe todavía mucho tabú en lo referente a la sexualidad femenina, es muy común que las mujeres seamos mucho más activas (llamémoslo así) en nuestra imaginación que en la realidad. De hecho, está más que probado que las fantasías eróticas femeninas acostumbran a ser por lo general mucho más salvajes que las de los hombres.

Algo que también me resultó sorprendente, después de leerlo, es apreciar que en general al público masculino le ha gustado más ésta novela que al público femenino, cosa que no entiendo porque me pareció bastante revelador en lo que a la sexualidad femenina se refiere. La historia como tal no me parece muy realista, tampoco creo que buscara serlo, pero la forma de tratar el personaje de Catherine, la dualidad entre lo que realmente hace y lo que le gustaría hacer con su vida sexual, me pareció bastante creíble. Creo, en definitiva, que es un libro que puede tener mucho más significado para una mujer que para un hombre.

Si hubo algo que no me gustó es el final, aunque no puedo decir que no me lo esperara. Me cuentan por ahí que habrá una segunda parte, pero no he encontrado información seria al respecto (tampoco he buscado mucho: ok), así que ya se verá la cosa? En realidad estaría bien, porque deja la trama así bastante abierta pero, ¿qué iba a hacer sinó? en realidad y aunque no me gusta admitirlo tampoco es que pudiera terminarlo de forma muy distinta a la que hizo.

De todos modos, yo hice una interpretación un poco libre de la historia en general que, aún a pesar de todo, no creo que sea del todo errónea. No sigáis leyendo porque a partir de aquí suelto espóilers bonitos: para mí Anna no existía; nunca se la llegó a presentar a Jack, nunca asistió a clase, y es por eso que Marcus no tenía idea de qué le estaba hablando Catherine, no es que se hiciera el loco porque quedaba muy feo reconocer según qué cosas. Es más, para mí, el tipo de la máscara de arlequín ni siquiera es Bob, y se trata simplemente se las fantasías desenfrenadas de Catherine, que se empeña en poner el rostro conocido de alguien poderoso y tentadoramente fuera de su alcance en un personaje que para ella tiene un significado especial. El hombre de la máscara de arlequín escapa directamente de sus sueños para materializarse en su hipotética realidad, no da eso mucho que pensar?
Para mi, y aunque supongo que estoy queriendo leer más allá de lo que en realidad es, el caso de Catherine y sus alocadas incursiones en perversas sociedades secretas regresa sobre el punto que comentaba más arriba, de que la mayoría de perversiones sexuales femeninas tienen lugar solamente en nuestra imaginación. Me hace pensar más seriamente sobre ello el hecho que se dé tantas vueltas a lo largo de la novela a la historia de La Belle de Jour y el caso de Séverine; creo que a partir de cierto punto de la historia se establece un fuerte paralelismo entre las dos jóvenes, y que la barrera que separa la realidad de la ficción se hace más difusa. Igual ocurre con El síndrome de Stendhal, fragmento que decidí incluir en la reseña porque no sé por qué me sigo empeñando en decir que los selecciono al azar, si en realidad no me parecía especialmente revelador.

Podéis seguir leyendo desde aquí, que ya no hay más espóilers.
En definitiva, que me voy por las ramas como siempre y es feo eso. Me gustó la novela y, si realmente sale una segunda, sin duda la leeré también. Me gustó la forma de escribir que tiene Sasha y cómo maneja las palabras; me gustó cómo describía el acto sexual, porque no solamente estaba bien documentado (no hay sorpresas sobre eso) sinó también bien descrito, de forma creíble y sin saltarse partes, tenía sentido, no como en 50 Sombras otras novelas muy sonadas donde te preguntabas cómo, cuándo y por qué estaba pasando aquello, y el acto en general parecía una bromilla y te quedabas como: ok. Me ha gustado, porque la he visto ahí muy puesta en temas de música y cine, cosas a agradecer, y eso refuerza mi concepto de que no por dedicarse al porno una persona tiene que carecer de cultura; incluso, creo que en ésta novela tiene un gran peso el tema psicológico, y la he encontrado en general bien documentada también en eso, de modo que otra cosa quizá no podrá decirse, pero sí que hizo los deberes antes de escribir. La historia puede o no ser la gran cosa, pero por lo menos a mí no me dejó indiferente, y si no otra cosa, pude anotarme unas cuantas películas que desdeluego veré.
Como es costumbre, ¿lo recomiendo? en este caso, sólo a aquellos quienes disfruten del género de narrativa erótica. Me parece algo básico, y es que ya de entrada si no te gusta leer éste tipo de escenas no vale la pena que te pongas con ésta novela (aunque ya digo: pensaba que habría más contenido erótico del que hay) pero, por otra parte, también diré por si a alguien le quedaban dudas: La Sociedad Juliette tiene argumento, tiene una trama y personajes más o menos afortunadamente desarrollados, de modo que no todo va a ser frungir. Si no os atrae la literatura thrillera, de misterio e intrigas, tampoco recomiendo ésta lectura.

Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar): 
“…
Marcus está hablando sobre cómo una película puede actuar como portal directo de acceso al subconsciente. Cómo el arte puede removernos los pensamientos y deseos inconscientes, a menudo de formas que parecen tan fantásticas e irreales como el mismo arte. Cómo, en los casos extremos, nuestras reacciones ante el arte pueden provocarnos incluso síntomas físicos. Como las adolescentes que perdían el control de sus cuerdas vocales en presencia de los Beatles. O lo que se decía en los años treinta de que cuando terminaba una película de Rodolfo Valentino no quedaba ni una sola butaca en la sala que no estuviera mojada.
Está hablando sobre el síndrome de Stendhal, un fenómeno real y documentado por el que las personas experimentan un elevado nivel de ansiedad, se desmayan e incluso sufren pequeños episodios de psicosis en presencia de grandes obras de arte.
Síndrome de Stendhal. Suena a lo que encontraría un hipocondríaco crónico que buscase las palabras “arte” y “psicosis”. Como cuando los hipocondríacos crónicos buscan sus síntomas y se regodean de forma intencionada en los detalles con la esperanza de que el diagnóstico sea una enfermedad atroz e incurable…, cuanto peor sea, mejor para calmar su ansiedad. Visto lo visto, el síndrome Stendhal tiene que ser de lo peor.
Y aquí fue cuando me di cuenta di que era el título de una película. Una película de terror de Dario Argento que, una vez vista, no se olvida: El síndrome de Stendhal. Trata de una joven policía, interpretada por la hija de Dario, Asia, que mientras investiga una serie de brutales asesinatos caza a su presa en una galería de arte y se queda helada ante la majestuosidad de las obras que allí ve. El nacimiento de Venus, de Botticelli, Medusa, de Caravaggio; una obra de belleza divina y otra de puro terror.
Y se queda paralizada. Su campo de visión acerca la imagen como un telescopio, en dirección al cuadro, hasta que logra ver algo más, no mirando desde fuera, sino mirando desde dentro del cuadro hacia fuera.
Como Alicia a través del espejo.
Me pregunto si en ésta película está la clave de lo que estoy experimentando. Y me doy cuenta de lo tonto que suena eso, como si la gente fuera por ahí buscando respuestas en una película de terror. O en cualquier película, para el caso. Como si el arte pudiera hacer algo más que suscitar más preguntas.
…”

Algo que Hacer: XX Salón del Manga de Barcelona

divendres, 5 de setembre del 2014

CAMBIO EN LA INSCRIPCIÓN PRESENCIAL PARA LOS CONCURSOS DE COSPLAY Y WORLD COSPLAY SUMMIT

El Comité Organizador de Actividades del XX Salón del Manga de Barcelona, reunido el viernes 1 de agosto, ha decidido cambiar la forma de inscripción presencial en los concursos de Cosplay y de World Cosplay Summit para dar una mejor respuesta al creciente interés por participar en ambas competiciones. Respecto al concurso de Cosplay del viernes 31 de octubre, las 10 plazas vacantes y las 10 de reserva se otorgarán tras una selección previa en el escenario en la que podrán participar hasta 150 cosplayers, ya sea su participación individual o de grupo. Los aspirantes deberán dirigirse al stand de inscripciones situado al lado del escenario (Plaza Universo) a partir de las 09:00 h, donde se les entregará un número. Los cosplayers aspirantes realizarán un breve desfile en el escenario entre las 10:00 y las 12:00 h para que el jurado valore su caracterización. Será el jurado quien elija los 10 concursantes y los 10 reservas del Cosplay. Los seleccionados por el jurado deberán dirigirse en ese momento al stand de inscripciones para registrar sus datos y entregar las imágenes de referencia de sus personajes (para que el jurado valore los disfraces) y el audio de su actuación (en formato audio CD o archivo mp3) para participar en la final del Cosplay.


La misma mecánica se seguirá para la inscripción presencial del World Cosplay Summit, aunque dada la normativa de la competición la participación está restringida a parejas. El sábado 1 de noviembre, las 10 plazas vacantes y las 10 de reserva se otorgarán tras una selección previa en el escenario en la que podrán participar hasta 150 parejas de cosplayers. Los aspirantes deberán dirigirse al stand de inscripciones situado al lado del escenario (Plaza Universo) a partir de las 09:00 h, donde se les entregará un número. Los cosplayers aspirantes realizarán un breve desfile en el escenario cubierto entre las 10:00 y las 12:00 h para que el jurado valore su caracterización. Será el jurado quien elija a los 10 concursantes y los 10 reservas del WCS. Los seleccionados por el jurado deberán dirigirse en ese momento al stand de inscripciones para registrar sus datos y entregar las imágenes de referencia de sus personajes (para que el jurado valore los disfraces) y el audio de su actuación (en formato Audio CD o archivo mp3) para participar en la final del WCS.

El escenario del XX Salón del Manga de Barcelona estará cubierto por una gran estructura en forma de carpa que también resguardará al público.

 

Algo que Leer: El Chico sobre la Caja de Madera

dissabte, 2 d’agost del 2014

Título: El Chico sobre la Caja de Madera [The Boy on the Wooden Box]
Autor: Leon Leyson
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: Licencia Editorial para Círculo de Lectores por cortesía de Atheneum Books For Young Readers
Primera Edición: 2013
Traducción: Gemma Rovira
Número de páginas: 204 pág.
Género: Autobiografía, Drama, Novela Histórica
ISBN: 978846725900

Sinopsis:
"Soy un superviviente insólito del holocausto. Tenía mucho en contra y casi nada a favor. Era tan sólo un niño; no tenía contactos ni habilidades, pero tenía un factor ventajoso que compensaba todo lo demás: Oskar Schindler creía que mi vida tenía valor."
Algo que decir:
El chico sobre la caja de madera recoge el testimonio de Leon Leyson, quien fuera el superviviente más joven de la hoy día archiconocida "lista de Schindler".
Leon, a quien Schindler solía referirse como el "pequeño Leyson" porque a sus 13 años era tan menudo que debía subirse a una caja de madera para alcanzar los mandos de la máquina en que trabajaba, salvó su vida junto a sus padres y dos de sus hermanos trabajando a las órdenes del alemán, quien en renovadas ocasiones intercedió por ellos cuando la muerte en manos de los soldados nazis parecía ya inevitable.

Es un libro que me ha gustado, mucho, porque como en el caso de Un saco de canicas, del que hablé hace algún tiempo, no es el tipo de memoria de un superviviente del holocausto que simplemente se recrea en contar las cosas malas; y digo esto sin desmerecer a las que sí lo hacen, entiéndase: ésta gente pasaron por mucha mierda y cada cual lo cuenta como les viene bien, en su derecho están. Pero me vengo a referir, que me gusta porque no solamente se queda con lo malo, sinó que ensalza las cosas quenas que les pasaron: la generosidad del resto de refugiados que compartían con ellos lo poco que tenían, cómo la gente se ayudaba unos a otros, o arriesgaban su propia vida para salvar la de otra persona; cómo la familia se mantuvo unida todo lo posible e incluso cuando las cosas pudieron ser más fáciles para ellos yendo por libre lucharon por mantenerse juntos. Creo que al final, cuando uno lee esta clase de libros, que hablan sobre desgracias y, en realidad, cuentan cosas horribles, no sólo tiene que quedarse con todo lo malo que sucedió, sinó que puede recuperar un poco la fe en la humanidad sabiendo que incluso en los momentos más oscuros de la historia ha habido mucha gente buena, que ha hecho las cosas bien y ha intentado hacer del mundo un lugar un poco mejor.

Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):
"...
Por entonces la supervivencia era, básicamente, cuestión de suerte. Lo que un día obraba a tu favor podía obrar en tu contra al día siguiente, o incluso al cabo de una hora o un segundo. Había quienes todavía se creían más listos que los nazis, pensaban que podrían orientarse en aquél laberinto y sobrevivir a la guerra. Pero la verdad era que no había ninguna forma segura de avanzar en un mundo que se había vuelvo loco de remate.
..."

"
Ya a punto de finalizar la instrucción, me trasladaron a una base de las afueras de Atlanta, en Georgia. Un fin de semana nos dieron un permiso para ir a la ciudad. Subí al autobús y me senté en mi sitio favorito, al fondo, para dormir un poco. Entonces el conductor paró el autobús y se acercó a mí. "No puedes sentarte aquí -me indicó-. Los asientos del fondo son para los negros. Tienes que sentarte en la parte delantera." Sus palabras fueron como una bofetada. De pronto me vi transportado a Cracovia, donde los nazis habían obligado a los judíos a sentarse al fondo del autobús (antes de prohibirnos por completo utilizar el transporte público). El contexto era muy diferente, pero aún así, no me lo explicaba. ¿Como podía ser que algo así sucediera en Estados Unidos? Hasta entonces, yo había creído erróneamente que la discriminación era algo que sólo habían sufrido los judíos bajo la opresión nazi. De pronto descubría que en aquel país que yo había empezado a amar también existían la desigualdad y los prejuicios.
..."