Algo que leer: Dones Invisibles

dilluns, 2 de gener del 2012



Título: Dones Invisibles
Autor: Maria Luïsa Latorre
Idioma original: Catalán
País: Catalunya
Editorial: Viena Edicions, colección Carta Blanca
Primera Edición: Marzo 2011
Número de páginas: 237
Género: Novela Histórica, Biografía, Feminismo
ISBN: 978848336383

Sinopsis:
"¿Por qué nos han escamoteado el 50% de la historia?
La historia convencional nos dice que, en el transcurso de los siglos, no hubo mujeres relevantes: ni científicas, ni artistas, ni inventoras, ni filósofas, ni políticas... y que las escasísimas excepciones simplemente, o eran esposas de grandes hombres (porque ya se sabe que detrás un gran hombre siempre hay una gran mujer), o eran mujeres maliciosas, falsas, intrigantes o desleales. Pero en este libro Maria Lluïsa Latorre demuestra de modo incontestable que no es así. "

Algo que decir:
"No hay tarea demasiado pesada para una mujer inteligente"
 Christine de Pizan (1364-1430),
La Ciudad de las Damas, cap. XI
Dones Invisibles nace el verano de 2007 cuando su autora, Maria Lluïsa Latorre, enfermera de profesión, se ve impulsada por intereses personales a emprender una búsqueda sobre las prácticas sanitarias ejercidas por mujeres en el pasado. Sorprendida ante la escasez de información relativa al tema que pudo encontrar, siempre aislada de los libros de medicina convencionales donde únicamente se profundiza en el papel de los investigadores hombres mientras que el de las mujeres es ampliamente ignorado; prosiguió su búsqueda de forma exhaustiva desenterrando lentamente y con gran esfuerzo personajes olvidados por la historia, mujeres destacadas no sólo en el campo de la salud sino también en filosofía, literatura, arte o política.
Paralelamente da con afirmaciones muy misóginas realizadas por "grandes hombres" de la historia. Cito:
  • Hesiqui de Jerusalén (siglo V): "... toda mujer nacida es un instrumento defectuoso, un frágil receptáculo, una olla rota". 
  • San Isidoro de Sevilla (siglo VII): "Las hembras se encuentran más sometidas al deseo libidinoso que los machos, tanto entre los seres humanos como entre los animales".
  • San Odó de Cluny (siglo X): "La belleza física de las mujeres es sólo aparente y no va más allá de la piel. Si los hombres pudieran ver lo que esconden debajo, con la visión de las mujeres se les revolvería el estómago. Si no nos es posible tocar con la punta de un dedo un escupitajo o excrementos... como podemos llegar a desear abrazar semejante saco de estiércol?".
  • San Alberto el Grande (siglo XIII): "Las viejas que todavía tienen su menstruación, así como algunas que ya no la tienen regularmente, si miran a los pequeños yaciendo en su cuna les inoculan veneno por la vista...".

Tras dos años de intensa investigación, en verano de 2009 Maria Lluïsa Latorre ponía en marcha una iniciativa llamada Dones Invisibles [Mujeres Invisibles]: a través de su correo electrónico compondría una serie de artículos acerca de grandes mujeres de distintas épocas de la historia que contradicen los tópicos que circulan todavía ampliamente acerca de la naturaleza maliciosa, desleal, intrigante, falsa y malintencionada del colectivo femenino. La acogida entre sus destinatarios fue muy positiva, sugiriéndole incluso algunas de las mujeres que finalmente pasarían a formar parte del recopilatorio, y pasando de los iniciales 80 miembros del listado de contactos a 275. 
El resultado final fue un compilatorio de 50 personajes, 50 mujeres extraordinarias por distintas razones que finalmente el 9 de Marzo de 2011, el día siguiente al de la Mujer Trabajadora o Día Internacional de la Mujer, salía al mercado en formato libro de la mano de la editorial Viena Edicions en su colección Carta Blanca, reconocida por contar con títulos muy personales y comprometidos. 

Dones Invisibles. No es que me haya parecido una lectura maravillosa, se siente... a mi parecer hay en él personajes realmente relevantes y que merece la pena conocer, pero también otros que se quedan más bien flojos y parecen estar citados únicamente para satisfacer los impulsos feministas de la autora. A ratos es un poco demasiado "...¡pero mirad lo que nos dicen!", algo que tristemente todas conocemos en mayor o menor medida... y se echa en falta un poco más de rigurosidad en el texto, algo menos de opinión personal por su parte, pero de todos modos me parece una lectura muy recomendable para todos aquellos a quienes les apetezca abrir la mente durante unos diez minutos al día, leer un capítulo y sentirse un poco más sabio y tolerante.

Para hacer boca (fragmento proporcionado por Viena Editorial): biografía de Ada Lovelace, 23º personaje de la lista de Dones Invisibles.

Algo que Ver: Mi Vecino Totoro

dimecres, 28 de desembre del 2011


Título: Mi Vecino Totoro [Tonari no Totoro]
Año: 1988
País: Japón
Idioma: Japonés 
Género: Animación, Infantil, Fantasía 
Duración: 85 minutos 
Director: Hayao Miyazaki
Escrita por: Hayao Miyazaki
Productor ejecutivo: Yasuyoshi Tokuma
Producción: Studio Ghibli
Música: Joe Hisaishi

Sinopsis: 
"Mei y Satsuki son dos hermanas que se mudan con su padre a vivir a una cabaña en el campo. Un día, por casualidad, la más pequeña descubre la existencia de los totoros: espíritus guardianes del bosque que sólo los niños de corazón puro son capaces de ver.
Junto a estas entrañables criaturas y al Gatobús, Mei y su hermana descubrirán e verdadero valor de la amistad, del amor y de la familia en una maravillosa e inolvidable aventura que les llevará más allá de su imaginación." 

Algo que decir:
Mi Vecino Totoro, más comúnmente conocida como sencillamente Totoro, es una película de culto dentro del género de la animación japonesa. Fue el cuarto largometraje producido por la compañía nipona Studio Ghibli, dirigido por el aclamado director de la misma, Hayao Miyazaki, y magistralmente musicada por Joe Hisaishi, otro habitual de la empresa.
Aun siendo uno de los primeros títulos que Studio Ghibli sacara en sus inicios, Mi Vecino Totoro sigue siendo una de sus producciones más representativas y emblemáticas, siendo incluso un pequeño Totoro el logotipo de la compañía.

Narra la historia de dos hermanas que se mudan a vivir a una antigua casa de campo con la única compañía de su padre, mientras su madre se encuentra hospitalizada aquejada de tuberculosis. Es por motivo de su enfermedad que la familia, inicialmente urbanita, se desplaza a dicha zona rural para poderla visitar con mayor asiduidad ya que era costumbre antiguamente que los enfermos de tuberculosis fueran mandados a vivir al campo donde la ausencia de polución y la vida saludable favorecieran su recuperación.
El padre es profesor de antropología en la universidad, por lo que pasa mucho tiempo fuera de casa y a pesar de ponerle todo el empeño e ilusión del mundo no alcanza a manejar la situación con la soltura necesaria. Satsuki, la hija mayor, se echa a los hombros la carga de cuidar de su hermana Mei (que es todo un trasto) y ambas comparten toda suerte de experiencias fantásticas explorando su nuevo hogar.

En realidad se trata de una historia muy sencilla y, probablemente, es precisamente por eso por lo que funciona tan bien. Ante las dos niñas se abre un mundo de fantasía que parece dispuesto a distraerlas de la dura realidad a la que se enfrentan: el dudoso estado de salud de su madre, el absentismo paterno, el cambio de colegio, de amigos... A pesar de partir de un argumento escueto, Totoro llena fácilmente 85 minutos de la mejor animación tradicional, fotograma a fotograma y con todo el lujo de detalles al que nos tiene acostumbrados la cuidada estética de las producciones made in Ghibli. Es una de esas películas para ver en familia, enternecerse y soltar muchos aaahh~'s y oooohh~'s, completa y absolutamente recomendable, además de especialmente sorprendente por la cuidada construcción del carácter y comportamiento de los personajes en relación a sus respectivas edades, que resulta absolutamente creíble y doy fe de que es uno de esos aspectos que suele fallar mucho en otras producciones, de ésta u otras compañías...

Curiosidades:
  • La madre de Hayao Miyazaki, el director, sufrió también de tuberculosis en 1947 y estuvo hospitalizada durante 9 años siendo él pequeño. Dícese por ahí que Totoro reúne en consecuencia cierto contenido autobiográfico por su parte, pudiéndose identificar al autor con los personajes principales en calidad de infante separado de su madre enferma.
  • Los nombres de ambas niñas hacen referencia al mes de Mayo. Mei es la transcripción fonética de May (Mayo en inglés), y Satsuki era el nombre con el que antiguamente se denominaba en Japón el quinto mes. 
  • En la versión original Mei no vocaliza demasiado, es debido a eso que dice Totoro en lugar de Totôru, que es cómo se pronuncia Troll en nipón. Es decir: Totoro en realidad vendría a ser Troll... ya no suena tan mono eh?
  • En la idea original la protagonista era una sola niña de 6 años, pero finalmente se decidió desdoblar el personaje en dos hermanas. Esto causó algunas confusiones entre los fanáticos ya que circulaban imágenes donde aparecía Totoro esperando al Gatobús en la parada junto a una sola niña pequeña... Nótese: es la imagen de la carátula habitual de ésta película. Generalmente los aficionados suelen pensar al ver ésta imagen que la niña que aparece en ella es Mei, aunque se ve algo más mayor que ella y su ropa se corresponde con la que luce en la escena a la que se refiere la imagen.  
Para hacer boca: