Algo que Leer: La Niña de las Tinieblas

dimecres, 31 d’octubre de 2012


Título: La Niña de las Tinieblas [The Little Girl Who Lives Down the Lane]
Autor: Laird Koening
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: Licencia editorial para Círculo de Lectores, cedida por Editorial Pomaire
Primera Edición: 1975
Traducción: Sebastián Martínez y Luis Gil Cubierta
Número de páginas: 230
Género: Juvenil, Misterio, Thriller
ISBN: 9788422606801

Sinopsis:
"Rynn Jacobs tiene trece años el verano que ella y su padre se trasladan desde su Inglaterra natal a vivir a un pueblo pequeño en la costa de los Estados Unidos. Él es un poeta famoso que ha criado a su hija aislándola de aquellos que "pretenden decirte cómo vivir", consiguiendo que la pequeña sea mucho más autosuficiente que cualquier otro niño de su edad.
Los Jacobs alquilan la casa del final del sendero, porque a Rynn la enamoran las zinnias y el colorido del jardín al final del verano, y el hecho de que la casa se encuentre algo aislada del pueblo no parece importarles.
Sin embargo, distintos peligros rondan a la pequeña Rynn, el peor de todos la familia Hallet, que les ha alquilado la casa. La madre es una metomentodo que no deja de incordiar a la pequeña, porque en realidad está muy arrepentida de haberles dejado la casa... Es consciente de que el padre de la niña está mucho tiempo extrañamente ausente, sabe que su hijo siente una malsana atracción por las jovencitas, y le preocupa que Rynn, con su belleza de adolescente, pueda desencadenar una desgracia.
La consigna que Rynn ha recibido de su padre es "haz lo que tengas que hacer para sobrevivir" y, sin lugar a dudas, está capacitada y dispuesta a cumplirla."

Algo que decir:
Casi a última hora, decidí presentar una reseña de éste libro en lugar de la que había prometido sobre It, algún tiempo atrás cuando me inscribí al reto de Halloween propuesto por InésM en su blog Inés y sus libros. El reto consistía en publicar a lo largo del 31 de Octubre aprovechando la noche de brujas una reseña sobre algún libro con cierto ambientillo y yo me animé muy rápido con el libraco del amigo Stephen King, pero lo cierto es que luego no tuve apenas tiempo para dedicarme a leer... y es que estoy en esa etapa tan entrañable en que te levantas a las 6 de la madrugada y no regresas a casa hasta las 22, algo así como medio muerta y, bueno... no sirve mucho como excusa, pero sí es también una parte importante del motivo de que no pudiera terminar el libro a tiempo el hecho de que es TAN gordo, que me resulta imposible trajinarlo en el bolso: me lo llevé en un par de ocasiones para leer en el metro y en los ratos muertos, pero aparte del bulto que hacía y que no me cabía nada más si lo llevaba, empezó a darme miedo que se dañara con tanta ida y venida así que finalmente deseché la idea de convertirlo en libro-viajero.
En fin! A lo que íbamos: no me ha dado tiempo de terminar It, ni de lejos. Quiero leérmelo con calma, disfrutarlo porque bien lo merece, y ya hablaré de él próximamente.

La Niña de las Tinieblas es un libro muy especial para mí, de modo que en realidad estoy contenta de haber encontrado en la presente la ocasión perfecta para hacerle un huequito en el blog.
Di con él hace ya bastantes amos, de pura casualidad, en una etapa mía en que no leía, sino que devoraba libros, con lo cual continuamente me estaba quedando sin material nuevo y terminé acudiendo a la biblioteca materna: mi madre siempre ha sido muy del palo también, de hecho fue ella quien desde pequeña me inculcó el gusto por la lectura (infinito agradecimiento)... en fin, eso, que rescaté ésta joyita que andaba perdida entre las filas más rezagadas y, vaya usté a saber por qué motivo, me dio por leérmelo. Y lo de la motivación es realmente una incógnita a tener en cuenta, básicamente porque ésta es una de esas ediciones antiguas de antes de que se popularizara la amiga sinopsis, de modo que debió ser por fe mía de la época, a saber!
El caso es, que tal como lo abrí me quedé enganchada, casi literalmente, y no pude soltarlo ni para ir al baño hasta que terminé con él: es una de esas historias que no destacan por la complejidad de su trama, ni por la multitud y variedad de personajes, ni por lo trepidante de su desarrollo... pero que encuentran el modo de secuestrarte. Creo que la clave reside en el modo en que el autor juega con la atmósfera de la historia: La Niña de las Tinieblas te atrapa lentamente y con discreción, la trama se desenvuelve lánguidamente, consiguiendo el punto justo de tensión y sin terminar de retirar del todo en ningún momento ese velo de misterio tan característico... y tú sigues leyendo, esperando que ocurra "algo" que nunca termina de llegar y que, de repente, haga encajar todas las piezas.

Es complicado contagiar el entusiasmo por un libro así a terceras personas. Lo sé de primera mano, y es que lo intenté reiteradamente en su día: lo presté en dos ocasiones, a personas distintas, y no dejé de indignarme por el hecho que ni una ni otra le dieron siquiera una oportunidad antes de aparcarlo a la pila de los "paluegos", con mi consiguiente berrinche posterior para conseguir que me lo devolvieran pues, claro, como no se lo habían leído todavía eones después...
Es curioso porque, efectuando la investigación de rigor (que sí, la hago, aunque luego me la f*lle) previa a la reseña del libro, me sorprendió en primer lugar que no circula demasiada información acerca de éste título ni de su autor; son bastante desconocidos y, mira tú por donde, la poca gente que encontré comentándolo por la red contaba su experiencia descubriendo el libro en circunstancias parecidas a las mías, en plan "encontré este libro perdido entre la colección de mi madre, por pura casualidad me lo leí y, contra todo pronóstico, se convirtió en uno de mis favoritos". Me hizo casi ilusión, ya que debido a mi aparente incapacidad para contagiar las ganas de leerlo, me sentía como incomprendida, me indignaba estar enamorada de algo que no conocía ni Cristo, y por lo cual no conseguía que nadie se interesara... Bueno, por lo menos ahora veo que no soy la única, y es que aunque mal de muchos sea consuelo de tontos, me da un poco igual: da gusto sentirse acompañada!

Como conclusión lógica: recomiendo muy encarecidamente ésta lectura. Estoy (casi) segura de que no defraudará, y me alegraré mucho si al terminarla me contáis qué os pareció.

También: en 1976 se estrenó de la mano de Nicolas Gessner la adaptación cinematográfica, homónima en EUA y traducida, de forma más literal que en su predecesora literaria, La Muchacha del Sendero en España. Todavía no tuve ocasión de verla, el reparto suena interesante pero desconozco qué tal resultó a la práctica. 

Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):
"…
Rynn se apartó de la silla de Mario y fue hasta la chimenea.
-Nunca se está menos ocioso que cuando se está totalmente ocioso, ni menos solo que cuando se está totalmente solo -no parecía tanto estar hablando con él como tratando de reconfortarse ella.
Mario, examinando el hueso de la costilla, se encogió de hombros para demostrar que no estaba impresionado.
-Eso lo dijo Cicerón -explicó ella.
-¿Sí? Bueno, no te pregunté lo que dijo Cicerón. Te pregunté por ti.
-Cicerón y yo estamos de acuerdo.
-¿En cuanto a estar sola?
-Así es.
Mario se volvió a medias en su silla. La chica lo estaba mirando. 
-No estoy muy seguro de que eso sea normal.
-Quizá no lo sea para ti.
-¿Y si estás aquí sola y pasa algo?
-¿Como qué?
-Cosas. Pueden pasar cosas. Como le pasó a esa vieja en Sag Harbor, a la que hallaron estrangulada con una media.
Mario miró a la chica, para ver si sonreía. No había sonrisa en el rostro blanco que contemplaba el fuego. Él fue hasta la ventana delantera y miró la oscuridad, por entre las cortinas.
..."

Algo que Ver: El Quinto Elemento

dilluns, 15 d’octubre de 2012


Título: El Quinto Elemento [The Fifth Element]  
Año: 1997
País: Francia (coproducción Estadounidense)
Idioma: Inglés
Género: Ciencia-ficción, acción, comedia (no sé yo si tanto, pero eso dicen)
Duración: 127 min
Director: Luc Besson
Escrita por: Luc Besson, Robert Mark Kamen
Producción: Patrice Ledoux
Reparto: Bruce Willis, Gary Oldman, Milla Jovovich, Luke Perry, Ian Holm, Chris Tucker, Brion James, Inva Mula-Tchako
Música: Eric Serra
Fotografía: Thierry Arbogast

Sinopsis: "Cada 5000 años se abre una puerta entre las dimensiones. En una dimensión existe el Universo y la vida, en la otra existe un elemento que no está hecho ni de tierra, ni de fuego, ni de aire, ni de agua, sino que es una anti-energía, la anti-vida: es el quinto elemento." 

Algo que decir:
Una de mis películas favoritas, ahí ya de tiempos ha... y opiniones personales aparte, una de las producciones de ciencia-ficción más valoradas de la historia del cine.

La película arranca con un breve prólogo para poner al espectador en situación: año 1914, Egipto; un reputado arqueólogo descubre las cuatro piedras sagradas que representan los cuatro elementos del plano terrenal: tierra, agua, viento y fuego, que deben reunirse alrededor de un quinto elemento, un ser supremo, con tal de combatir al Mal Último, originario de una dimensión paralela y que asola el universo en intervalos de 5000 años. Un sacerdote trata de asesinar al arqueólogo para proteger el secreto, cuando una gigantesca nave extraterrestre aterriza ahí mismo: en ella viajan los Mondoshawan, monstruosos alienígenas que custodian el poder de los elementos, quienes tras deshacerse del molesto arqueólogo comunican al sacerdote que a pesar de su celosa protección las piedras ya no se encuentran a salvo en la Tierra, debido a que una gran guerra se acerca; lamentablemente, el ayudante del arqueólogo se lía a tiros con los Mondoshawan y su líder queda atrapado en el interior de la pirámide.
Superado el prólogo vamos al grano: año 2259, nos situamos en un Nueva York futurista y supra-desarrollado, desde el cual el gobierno aprieta el culo ante la inminente llegada de un ente extraterrestre de naturaleza desconocida. El sacerdote Cornelius (Ian Holm), sucesor del que nos presentaran algunos minutos atrás, hace acto de presencia para hablarles del Mal Último y de los Mondoshawan, y advertirles de que sin su ayuda el planeta está perdido... desgraciadamente, la nave donde viajan sus aliados es atacada y destruida en su camino a la Tierra, pero por fortuna los laboratorios de la Armada Federal cuentan con la biotecnología necesaria para reconstruir el cuerpo de uno de sus tripulantes a partir de un pequeño fragmento. De ésta reconstrucción resulta la aguerrida Leeloo (Milla Jovovich), quien a pesar de identificarse con su causa no se siente demasiado afín a la compañía de los militares, de modo que se da a la fuga... y tras una accidentada huida termina aterrizando, literalmente, en el taxi del ex-miembro de la brigada de Fuerzas Especiales de la Armada Federal, Corben Dallas (Bruce Willis), un hombre de acción a la fuerza cuya única aspiración en la vida es que lo dejen tranquilo, y que se enamorará de la recién re-nacida Leeloo como un tonto.
La historia se viene liando cuando el gobierno reclama a Dallas para salvarle el culo al planeta (mis disculpas por mentar la "retaguardia" con tal insistencia en ésta entrada...), paralelamente a las intentonas del sacerdote Cornelius por sacudírselo de encima y recuperar las piedras sagradas por su cuenta... y con eso la trama está servida: no destaca por su complejidad, pero es enganchona y eso es lo que le da encanto.

Es el tipo de película que resulta atractiva más allá de tener unos buenos gráficos (que los tiene) o una historia con mucha chicha. Reúne toda una suerte de personajes caricaturizados, que son a partes iguales efectivos en sus respectivos roles (villano, héroe, heroína, secuaces, colega-florero...) como divertidos, cada cual a su particular manera; me gana especialmente de ésta película que aunque termine, como no podía ser de otra forma, necesitando protección del héroe de turno, Leeloo es una heroína muy decente, capaz de sacarse la mayoría del tiempo las castañas del fuego ella solita, y no en el sentido "mujer fatal" que es tan facilona como peligrosa, sino de un modo como "mono", en plan inocente.
La película contiene algo de crítica social, en cierto modo, a la cual no se le da mucho bombo, pero ahí queda... aunque, no sé, quizá todo el montaje de la película era sólo una excusa para vestir a Milla Jovovich con cuatro tiras de papel de WC y quedarse contentos (¿).
Como curiosidad, que tampoco lo es pero, bueno, yo no lo sabía antes de ponerme a escribir ésta reseña: la película está basada en la novela Zaltman Bleros, que el propio Luc Besson escribió con 16 años (me la quiero leer!).

Para hacer boca: